Capas rotas

Hoy la cosa va a resultar un poco homilía, ya lo siento. Los que leéis Burkina The Revist desde hace tiempo sabéis que yo me declaro «capista», adorador de la hoja de capa, que para ser tan cara y tan apreciada, es muy chivata. Mucho. Voy a intentar ser práctico y directo escribiendo sobre las capas rotas, pero hoy tampoco lo voy a conseguir.

Viene de una sugerencia que me dejó en los comentarios, hace ya tiempo, alguien que firma como Fuica. Le he estado dando vueltas porque no quiero dejar de responder. Mi intención, en principio, es contestar a todo el mundo, dentro de mis posibilidades. Lo que sucede es que siento que mi respuesta tenga poco recorrido.

Sois muchos, cada vez más, los que me lanzáis preguntas, y por muchos medios… Aunque os tengo que pedir que me las hagáis en los comentarios de las entradas, por favor. Me siento muy halagado, de verdad, y me he propuesto responderos a todos (en los comentarios, mejor), pero espero que comprendáis que yo no lo sé todo. Ni mucho menos. De verdad que no. Ni siquiera lo sé casi todo. Además, siempre escribo desde mi experiencia que, si bien es verdad que empieza a ser dilatada, no deja de ser una visión personal y limitada del mundo cigarro.

En cualquier caso, os animo a matizar, criticar, sugerir y preguntar y, en la medida de mis posibilidades, contestaré, corregiré, rectificaré… Pero mejor en los comentarios, por favor. Están moderados, porque tengo mucho spam (me atacan mucho los rusos), pero no suelo tardar en aceptarlos… ¡Y los acepto todos! Los críticos, también.

REPARAR CAPAS ROTAS

Ésta era la sugerencia de Fuica: «Allá van dos ideas Javier. La primera, como reparar capas rotas, por lo visto se emplea algún tipo de pegamento natural sin olor ni sabor«. Hacía dos sugerencias en el comentario, pero la segunda sigo pensando en ella porque no es fácil, al menos para mí.

No es infrecuente, a mí me sucede a veces, que un mal gesto o un pequeño accidente, levante un poco la capa del cigarro o la rasgue, con lo que no sólo pierde parte de su belleza sino que, además, te puede llegar a dar problemas en la fumada. Suele pasar durante el transporte, porque el bolsillo de la chaqueta o el bolso son sitios muy malos para guardar un cigarro, sobre todo si no viene en tubo o en celofán. Para esos cigarros que se venden desnudos, os recomiendo una tabaquera, o petaca, como estas que venden los Montes, que son de piel de Ubrique y garantizan un transporte seguro.

Además, es un bonito regalo ahora que se acerca San Javie… Digo, las navidades. Para cigarros sueltos, yo uso los tubos vacíos. Me los guardo y dependiendo del formato, uso uno u otro.

Pasa también, y a menudo, cuando el cigarro está demasiado seco durante demasiado tiempo. En este caso, mi consejo es que valores la posibilidad de tirarlo a la basura o, si eres fumador de cigarrillos, picarlo en un molinillo para usarlo como tabaco de liar…

Quizá tenga arreglo. Yo no digo que no. Lo que pasa es que no creo que merezca la pena.

NO ES INFUMABLE

En cualquier caso, siempre que no sea una cosa muy extrema, aunque pierda parte de su prestancia, un cigarro con la capa un poco desgarrada o levantada no se convierte en infumable. Se puede fumar perfectamente y, normalmente, sin problemas. Nadie diría que en esta Cata de un minuto que publiqué hace un tiempo, como soy un gañán, el cigarro se me cayó al suelo antes de empezar y se le levantó la capa.

Fíjate bien que en algún plano se ve. ¡Ah, el cine!

¡Se puede fumar! Y sabe igual de rico. Incluso, sin la capa, el cigarro se puede fumar y cuando uno ve en qué estado llegan algunas capas, a veces piensa que puede que hasta mejore el sabor sin la capa…

De hecho, los cigarros con desperfecto, que son más difíciles de vender, conforman a menudo «la fuma del estanquero». No es broma. Muchos estanqueros se fuman esos tabacos que, por un pequeño defecto en la capa, tienen un aspecto más descuidado y el cliente, lógicamente, no los quiere.

EL TRAGACANTO

Las roturas son roturas y tienen poco remedio, pero cuando la capa está un poco despegada, sí corres el riesgo de que, según se va calentado el tabaco durante la fumada, se vaya desenrollando más y más y te acabe dando mucho el coñazo. Dependiendo de si eres más de la línea obsesiva compulsiva o tirando a zen y «menefreguista» (che me ne frega), como yo , una capa que se desenrolla puede convertir tu fumada en una tortura.

Hay una pastilla, Melapela 500 mg, que logra el cambio.

Efectivamente, existe un pegamento que es el mismo que usan los torcedores que se llama TRAGACANTO. Es una resina natural, obtenida de un arbusto, que se llama también tragacanto, que resulta insípida e inodora y cuyo uso culinario está aceptado, porque además es inocua. Es posible comprar tragacanto para reparar la capa, aunque yo nunca me tomo tanta molestia. Si la capa está un poco levantada, me chupo el dedo, la humedezco un poco y chimpún.

EN ESTA ENTRADA OS HABLABA DEL TRAGANTO LARGAMENTE

Si tu opción es la correcta, no como la mía, y quieres repararlo, el tragacanto se vende para uso, sobre todo, en pastelería, porque fija y solidifica las glasas. Si tienes mucho empeño en probarlo, te recomiendo que lo compres en polvo.

DISUELTO EN AGUA

Un buen polvo es un buen polvo, qué duda cabe, pero aquí la cuestión es que el tragacanto tiene mucho poder adhesivo. Es una resina, insisto, y es muy pegajosa. Se adhiere al dedo de una manera muy insistente. Es como cuando estás en un semáforo en rojo e inconscientemente te llevas la mano a la nariz y después no sabes muy bien qué hacer con aquello…

Venga, anda, que nos ha pasado a todos alguna vez. A ti no, claro, claro. Ni a mí tampoco.

Las fábricas, como os conté en esa entrada, usan el tragacanto disuelto en agua, con una fórmula fija para evitar que sea en exceso pegajoso, se quede adherido en los dedos del tabaquero y rompan más capas de las que colocan.

¡Ojo! Hay que saber hacerlo, porque si no pones agua suficiente, te vas a cargar el cigarro del todo. ¡Es resina! Y ya sabéis que la resina es muy pegajosa.

EL MELAPELA 500 MG

También se vende en un bote ya en crema, pero, como digo, es para uso en pastelería y yo no sé yo si sirve para pegar algo tan delicado como una capa. Quizá ese bote también tengas que rebajarlo con un poco de agua. Por eso, en polvo parece que poniendo mucha agua y añadiendo el tragacanto en cantidades razonables, puedes llegar a esa espesura y pegajosidad adecuada.

La otra solución, que es la que yo uso, es tomarte un melapela 500 mg cada ocho horas y fumarte el cigarro sujetando la capa con el dedo o aplicándole un poco de saliva a cada rato, y que salga el sol por Antequera.

Espero haberte respondido, Ernesto. Pero, en cualquier caso, estoy abierto a vuestras sugerencias. Seguro que muchos de vosotros sabéis de esto más que yo. Por favor, en los comentarios, mejor.

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6 comentarios de “Capas rotas

  1. Ángel dice:

    Tragacanto, con ese nombre ni se me ocurre comprarlo ni utilizarlo. Yo soy de tu escuela, un poco de saliba y tira millas.
    Yo ya he votado el Peipinazo. El mechero es una chulada.
    Un saludo, Javier.

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Gracias Ángel. Sí, ya te he visto. Yo soy de comerme poco la cabeza porque, además, sé que si me lío con el tragacanto, como no soy hábil con las manos, acabará todo lleno de pegamento… Cigarro, mesa, mechero, camisa, cenicero… Saliva y fuera. Y si no tiene remedio, con mucha pena, pero a la basura. Qué le vas a hacer? UN abrazo

  2. Luis Mi dice:

    Ahí ahí me has dado, tengo yo un tarro, de a kilo de ‘melapela’ y me va muy bien!
    A veces abro el humidor y localizo un cigarro que pide a gritos un poco de ‘ melapela’ y se fuma muy agusto!!
    Muchas gracias muy bueno Javier!

  3. Fuica dice:

    Muchas gracias por el articulo Javier, esta claro que si el cigarro es barato y de línea regular, el melapela 500mg es buen remedio, le doy salida rápido y arreglado, el problema viene con esas ediciones limitadas que compras sabiendo que no va a haber más, por un dinerito curioso. Se van sobre todo por el pie, menos mal que cada vez más marcas se están sumando a añadir anilla de pie. Me haré con el famoso tragacanto, ya solo falta sacarle a Eladio la proporción correcta…

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Se lo pregunto y te lo digo. Seguro que lo sabe. Claro que no es lo mismo ese cigarrazo que te ha costado dinero que uno de a diario, pero si la rotura es sólo un poco por el pie, lo mejor es que no te comas mucho la cabeza: pégala con saliva y cuando pase el fuego, se acabó el problema. UN abrazo

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