Catar y sentir, aspectos a tener en cuenta

Catar y sentir, aspectos a tener en cuenta para catar un cigarro. La vista, a la hora de analizar un cigarro, es importante hasta cierto punto. De hecho, un aspecto (erróneo) que suele repetirse bastante a menudo por parte de un comprador es identificar el color de la capa con un teórico añejamiento que, en general, puede no darse.

Que un cigarro se acerque al oído para palparlo y ver si cruje, perdónenme, pero no es una idea especialmente brillante, por un par de motivos básicos: puede que el crujido provenga de una vena, no de la hoja, y si realmente está seco, al palparlo y apretar muy posiblemente rompamos la capa.

Sí es interesante, sin embargo, ver su brillo, porque nos va a indicar el posible nivel de aceite y, por tanto, de untuosidad que encontraremos en boca. El tacto es mejor usarlo para acariciar el cigarro ejerciendo una ligerísima presión para comprobar que es uniforme y no hay baches, pero ese trabajo puede desarrollarlo el estanquero para que no tengamos que tocar el cigarro.

LA NARIZ

A continuación, lo primero que haremos es poner el pie del cigarro en la nariz y aspirar. Ahí vamos a encontrar pistas de los aromas que se van a desarrollar en la retronasal. Una norma no escrita es que cuanto mayor sea su limpidez y definición, mayor va a ser la calidad del cigarro. La cantidad de notas que podamos apreciar va a estar en relación directa con la práctica que tengamos, pero este no es un tema especialmente importante para disfrutar nuestro cigarro.

En general si no se está entrenado unas dos o tres notas ya son suficientes. Una nariz entrenada con un cigarro complejo podría sacar al menos una docena de ellas. No hay que esperar encontrar notas de determinados productos, tal cual, sino que nos hagan pensar o nos recuerden a ello. Romeo y Julieta se caracteriza por las notas de  cacao pero no por ello tenemos que esperar que su aroma sea el mismo que abrir un bote de Nesquick.

En nariz también apreciaremos la intensidad de este aroma. Que sea más alto o más bajo nos dará una idea de la intensidad que se podría esperar que tenga en boca. Una intensidad aromática alta debería generar un sabor alto, pero lo contrario podría ser un punto negativo para el cigarro.

EN BOCA

La boca es un tema más complejo porque no sólo hay que analizar las distintas zonas que se activan, de forma inmediata o progresiva, sino la interactuación que se da entre ellas. El paladar es muy complejo tanto por lo que detecta como por las relaciones que establece entre lo detectado.

En general, el dulzor se activa en la punta, la acidez en los lados y el amargor al fondo. En el cigarro, la acidez se mide por el nivel de salivación que nos produce. Otras características a tener en cuenta serían la salinidad y el sabroso: la primera estaría justo a continuación de la zona que se activa con el dulzor y el sabroso, o umami, ocuparía todo el centro de la lengua.

Un tema complejo es el de la tanicidad porque no se entiende muy bien cómo se relaciona con el resto de componentes de nuestra boca. La reacción del tabaco con la proteína de nuestra saliva genera la sensación de sequedad y aspereza en la boca. El amargor se intensifica con la tanicidad y donde se nota es en los alveolos, en la zona que está justo detrás de los dientes superiores delanteros.

LA TANICIDAD Y EL FINAL

Por supuesto tenemos distintos tipos de tanicidad, independientemente de su intensidad y dependiendo de la maduración de la hoja de tabaco: si ha sido insuficiente, se torna dura e, incluso, agresiva y desagradable, pero si es fina, aunque sea alta, es muy placentera. En general nos da la idea de la buena o mala maduración y añejamiento que ha tenido ese tabaco.

Por último, al catar, la intensidad de sabor (ya mencioné que debería ser pareja a su intensidad de aromática) es un apartado que no debe confundirse con fortaleza. A veces van de la mano, como en la marca Hoyo de Monterrey, donde ambas son bajas, pero en otras ocasiones la fortaleza puede ser baja y el aroma y sabor altos, como sucede en el Davidoff Winston Churchill The Late Hour. Y también es importante considerar el final de un cigarro, que es lo que nos queda en boca y, sobre todo, cuánto tiempo se queda en ella. En este aspecto, a más tiempo, mayor calidad.

DAVIDOFF WINSTON CHURCHILL THE LATE HOUR- BURKINA THE LOT

PRIMERA PARTE DE CATAR Y SENTIR: UNA PREPARACIÓN INICIAL

DAVID CAGIGAS, MÍRAME CUANDO TE HABLO

3 comentarios de “Catar y sentir, aspectos a tener en cuenta

  1. vicente hernandez dice:

    Buenos dias Javier, es bueno apurar los cigarros hasta que te quemen los dedos?(sé que si estan buenos lo hacemos), pero puede ser que ese final lo estropee todo, o no. Un abrazo
    Saludos

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