Cinco preguntas FAQ

Yo no soy ningún gurú, ni quiero serlo ni lo pretendo, y si estáis viendo los directos que estoy haciendo estos días en Instagram, algunos con verdaderos gurús, gente que vive el tabaco de verdad, habréis notado la diferencia. Yo soy periodista, escritor, y he dedicado al tabaco con mucha pasión y con mi mente lo más abierta posible los últimos veinte años. Tengo mi experiencia y me gusta compartirla con vosotros, pero no deja de ser MI experiencia. No es ciencia, ni palabra escrita en mármol, ni nada que cualquiera de vosotros no pueda rebatir. A pesar de eso, cinco FAQ. Cinco preguntas frecuentes.

A ver si mis respuestas os convencen.

CELOFÁN/TUBO SÍ O NO

Sí, joder, sí. El fabricante lo pone por algo esencial: higiene y protección.

Yo me resisto, a veces, porque hay una cosa que adoro de abrir mi humidor: ese aroma a tabaco trabajando que se me viene encima como una manada de toros desenjaulada.

Ese golpetazo de aroma equivale, a veces, a un viaje a la galera de torcido. Si tienes los cigarros en el tubo o en el celofán, eso no pasa… O no pasa tanto.

Pero tus tabacos van a estar más protegidos con el celofán y el tubo. No lo dudes. Además, los celofanes modernos no son como antes. Ahora son de celulosa, no de plástico, y son porosos. No amarillean como los antiguos, o no tanto, y por si mismos ni le dan ni le quitan nada de aroma y sabor al cigarro.

CUÁNTO AGUANTA UN TABACO

La pregunta es mejor ¿cuánto aguantas tú sin fumártelo? Intenta responderla. Todo fumador compra más tabaco del que fuma. Lo llevamos en el ADN, pero no todos los tabacos tienen la misma fecha de caducidad.

Un buen cigarro, generalmente valioso… Ojo, que valioso no es lo mismo que caro: valioso es que vale lo que pagas y caro es que no vale lo que pagas, que de eso hay mucho… aguanta muuuuuuucho tiempo en el humidor, en buenas condiciones de humedad y temperatura.

En esta entrada, WACOTA os da algunos consejos prácticos para optimizar vuestro humidor.

CONSERVAR CIGARROS ADECUADAMENTE

Un cigarro de gran calidad, con un buen tabaco, seleccionado, bien curado, bien fermentado y con todos sus aceites esenciales durará mucho… Años… Perderá fortaleza, y aristas de sabor y aroma, pero te arriesgas a que se contagie de olores que no le son propios.

También influye la fortaleza del cigarro. Un cigarro suave, independientemente de su calidad, guardado demasiado tiempo, tiende a quedarse plano y a dar sólo cedro y poco más.

En cualquier caso, insisto, no hay fechas ni indicaciones ciertas. El tabaco es un ser vivo y hace lo que quiere y, a veces, te lo cuenta, porque «el tabaco habla», dicen en República Dominicana. Aprende su idioma. Él no va a aprender el tuyo y no va a hacer lo que tú quieras.

ENCIENDES Y CORTAS O CORTAS Y ENCIENDES

Primero, corto. Y lo corto POCO. Si le das un cortecito chiquitín, el cigarro (bien hecho) tira fantásticamente bien, acumula sabor en la cabeza y te deja un margen de rectificación.

Después, lo enciendo.

Hay una sesuda explicación de por qué es mejor encender y, después, cortar, pero yo no me he quedado con ella, la verdad. La primera vez que lo vi fue en el concurso de Habano Sommelier del Festival del Habano de 2001, la primera vez que tuve la suerte de visitar Cuba.

Esa explicación sesuda, que yo no compro, justifica una acción que, entonces, en 2001, era de protocolo de sommelier y nada más. Muy bonito y muy espectacular, eso sí: eliges un cigarro, lo toma, lo enciende con las varas de cedro dándole vueltas al cigarro y manteniendo la llama fija y alta y sin que llegue a tocar el pie, le da aire agitándolo con energía (o con un abanico, como hizo Emilio Blanes, el español, maño) y, al final del todo, delante de los ojos del cliente, le da un corte fino y muestra la parte cortada, como un peluquero, para recibir su aprobación.

No niego que pueda haber una diferencia, pero en ese arte, por espectacular que sea, te pierdes varias cosas. Primero, el sabor del tabaco en frío. Yo lo corto, chupo en frío un rato y, después, lo enciendo. Segundo, el aroma del encendido: yo me lo enciendo bajo la nariz para oler las volutas que salen del tabaco.

Y seguramente es mejor encender y cortar, porque hay una explicación, pero la diferencia es tan sutil, tan para expertos, que yo no la percibo y no quiero renunciar a esos dos pequeños placeres, fumar en frío y oler el encendido, que tanto gusto me dan.

¿FUMAS POR LA MAÑANA?

¡Yes! Siempre que puedo.

El mejor del día, además. Paseando al perro por el monte, si hace un poco de frescor mañanero, mejor todavía. Frío, no. Con frío, nieve, lluvia, inclemencia, paso de fumar, pero estas mañanas de invierno con resolete, que calienta sin picar, bien abrigado… Los mejores puros del día.

Además, he desarrollado mi propia teoría que me parece plausible y que, a lo mejor, a ti ahora te parece una chorrada como un piano, pero como es mi blog la suelto y tú verás si te convence o no. Cuando el aire es frío, el tabaco mantiene mejor su temperatura ideal de fumada. Cuando hace calor, al absorber a través del cigarro, el aire entra ya calentorro en el cañón y atraviesa el puro hasta tu boca, contribuyendo al recalentamiento de la fumada.

Por eso, cuando hace fresquete (que no frío), el tabaco ME sabe más rico. Pongo el ME en mayúsculas porque, como todo en el mundo del tabaco, es MI percepción. Quizá la tuya es distinta y será igual de válida.

Es evidente, en cualquier caso, que para fumar por la mañana pronto (con un café y poco más en el estómago), procuro elegir cigarros de perfil suave a medio. Si con el estómago vacío, te endiñas un pepino importante, puedes llegar a ver tu vida en diapositivas. Esto también es muy personal. Cuenta a lo que tú estés acostumbrado. Yo me fumo mis Luckies en ayunas tan a gusto, que no todo el mundo lo entiende (ni a mí me importa), pero eso no es nada. ¡Conozco a quien va conduciendo a las siete de la mañana con Partagás 898 y me manda la foto! Y otro buen amigo, fuma de mañanita La Aurora ADN.

Yo no me atrevo a tanto.

ESO DE QUE EL TABACO SABE A TIERRA ES UN CUENTO…

¿O tú eres de los que te comes la tierra de la maceta? Me preguntan mucho.

Saber, saber, lo que se dice saber, claro que sí: el tabaco sabe a tabaco. Punto. A tabaco y nada más que a tabaco. Estaría bueno que supiera a darle una dentellada a una cazadora de cuero o a una bosta. Evidentemente, no.

Pero sabor a tabaco, ¿cómo lo definimos? ¿Qué sientes cuando fumas un cigarro? ¿Es salado? ¿Dulce? ¿Amargo? ¿Ácido? ¿Tienes en boca todos o algunos de estas sensaciones al mismo tiempo?

Sabor tabaco es. entonces, un poco más complejo que «sabe a tabaco y punto». Porque hay tabacos más dulzones, otros son más ácidos, los hay que pegan atrás con un amarguito y hasta algunos estimulan más la punta de la lengua. Estas permutaciones ya te dan veinticuatro combinaciones distintas de «sabor tabaco».

Pero hay más. Está la sensación en boca. ¿Pica? ¿Seca el paladar? ¿Te resulta untuoso en la lengua? ¿Es astringente, aspero? ¿Es vibrante? ¿Te golpea atrás?

Veinticuatro combinaciones + las sensaciones en boca = no sé… Estamos hablando ya de 17.280 sabores distintos de tabaco.

Que es sabor a tabaco y punto. Y nada más que a tabaco, pero con 17.280 posibilidades diferentes y con sus distintas intensidades, porque, claro, hay cigarros que pican más, otros que pican menos, unos pican al principio y después no, otros pican toda la fumada… Esto en boca.

Porque luego hay que meter la nariz.

MÉTELE NARIZ

Os va a parecer curioso lo que os voy a decir pero en la boca está el sabor y el aroma está en la nariz. Y son cosas distintas. El aroma de un cigarro se detecta haciendo el retronasal, si no lo haces, difícilmente vas a conseguir encontrar tierra, cuero, heno, vainilla, frutos secos, naranja, chocolate, café, miel, madera… O lo que sea que tú encuentres.

Y siéntete libre de percibir lo que te venga a la cabeza, que será cierto siempre, porque tu biblioteca de aromas se aloja en tu particular hipotálamo. En enero, cuando estuve en Basilea, en la Maison Davidoff, catamos varios cigarros todos los brand ambassador de la marca juntos y compartimos sensaciones. Uno de ellos encontraba cúrcuma.

Hostia. Cúrcuma.

Yo me puse a buscar la cúrcuma en mi cigarro y, por supuesto, no daba con ella pero no porque no estuviera. Por supuesto que no estaba en mi cigarro, porque el aroma de la cúrcuma no está en mi cerebro, por tanto, no la voy a encontrar nunca. No está.

Elabora tu propia biblioteca de aromas y asóciala con tus recuerdos y verás cómo funciona. El cedro, por ejemplo, es fácil: una caja de puros. La tierra, chupado: el olor de la atmósfera antes de una tormenta de verano. El cuero, fácil, una tienda de marroquinería o el establo de mi tía abuela Rafaela en Catadiano (Álava) o una silla de montar. Meloso: el olor que te llega cuando entras en una tienda de flores. La canela, el arroz con leche de las monjas de Murguía (Álava)… La pimienta es fácil porque pica sabroso en nariz.

Esto me funciona a mí y yo encuentro mis cosas. Cúrcuma, no, pero lo trabajaré.

Teniendo en cuenta que dicen que en la nariz hay millones de aromas distintos…. Ya no os hago la multiplicación.

Pero, claro, todo es sabor tabaco. Aunque para eso están los matices.

Por supuesto, puedes no estar de acuerdo y para eso están los comentarios. Exprésate. Nada de lo que digas me ofenderá (ni aunque lo intentes) y seguro que aprendo algo que no sabía. Además, está Burkina The Hate. Sigue abierto.

BURKINA THE HATE

16 comentarios de “Cinco preguntas FAQ

  1. De Puro en Puro dice:

    ENCIENDES Y CORTAS O CORTAS Y ENCIENDES
    Hay una tercera opción a esto, y es mezclar un poco las dos.
    Yo tengo por costumbre meter la narizota en el pie en busca de olores, cortar, y dar unas caladas con el cigarro/puro sin encender
    Utilizando la técnica de un Habano Sommelier, esto no se podría hacer, ellos encienden y después cortan
    Obviamente cada uno es libre de hacer lo que quiera con su fumada
    Pero yo siento que así se perdería parte de la experiencia
    Recientemente en un vídeo en YouTube, no recuerdo el canal, me quede con una técnica que mezclaba las dos
    Olían el pie, hacían un agujero con un “punch” daban unas caladas en frío, y a la hora de encender, tapaban con el dedo ese agujero y hacían el encendido
    Mezclando así ambas técnicas

  2. Maxi dice:

    Púes yo de puros poco (algún Partagas D4, Monterrey n2, H. Upmann…) pero poco la verdad. Lo mio es la pipa (otra forma de disfrutar del tabaco «premium»), y en concreto nada de chimichurris (o casi núnca, vamos), a mi me va el tabaco natural, y eso en pipa da para mil combinaciones diferentes entre tipo de tabaco, su procesado, su corte y su fermentado.
    El caso, es que salvando las diferencias, todo lo que explicas se puede aplicar al tabaco de pipa… Menos es cortar y encender, o encender y cortar. Eso va a ser que no, aunque algún loco quizás le dé por taladrar la pipa, vaya usted a saber por qué, o por «influencers» como usted mal entendidos 😜

    Buen artículo, y buen rollo… I BON FUM!

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Gracias Maxi. La pipa es otro mundo. Yo nunca he conseguido meterme en él. Lo estuve intentando, al principio, pero no tengo paciencia. Desde luego, cuando se habla del verdadero placer de fumar, cigarros premium y pipa, estoy de acuerdo. Respecto a lo de «influencer»… jajajaja… Ni me gusta la palabra ni me gusta lo que implica. Yo soy periodista, llevo 20 años escribiendo sobre tabaco. Me apasiona la literatura y el tabaco y trato de juntar ambas. Si eso ayuda a alguien, genial. Si no, voy a seguir haciéndolo. Bon fum també! Una abraçada

  3. Alfonso dice:

    Celofan si, pero entonces porque los habanos no lo llevan? Acaso esperan que los compres por cajas y no los mezcles con otros cigarros en tu humidor?

  4. Paco Moreno dice:

    Hola, yo tengo la teoría de que es una cuestión económica y de acceso a materias primas. Lo digo porque siempre me pregunto ¿por qué las anillas de la mayoría de los cigarros cubanos tengo que romperlas y no se despegan facilmente? Pues llego a la conclusión que en Cuba no tienen pegamentos modernos y usan algo más rústico como la goma arábiga. Y le doy la razón a Javier, me encanta abrir el humidor y que me dé ese golpe de aromas deliciosos; pero es más higiénico el celofaán y los tubos sobretodo en el momento en el que estamos. Un saludo.

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Hola Paco, en Cuba usan una resina natural para pegar las anillas que se obtiene del tragacanto, un arbusto cuya savia se emplea en muchos otros productos alimenticios y que tiene la propiedad de ser pegajoso, insípido e inodoro, por lo que no aporta aromas ajenos al tabaco. Es la misma goma que se usa en toda la industria, que yo sepa, aunque hay una versión «industrial» que se llama Bermocoll. Casi te voy a contestar en una entrada… Un abrazo

  5. Ángel dice:

    Hola Javier.
    No entiendo lo de » Estas permutaciones ya te dan veinticuatro combinaciones distintas de «sabor tabaco».». Cómo se dan esas veinticuatro combinaciones.
    Gracias

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Jajjajaajjjajaja Permutaciones de cuatro, pero la cuenta estará mal hecha. Seguro que no son permutaciones, que con combinaciones o cualquier otra fórmula matemática. En este caso, es lo mismo como hagas la cuenta, el resultado tiende a infinito. Un abrazo

  6. Diego J. Galán dice:

    Muy buen post, didáctico 100%. Y muy muy divertido, me ha arrancado una carcajada lo de ver la vida en dispositivas y lo del bocado a una chaqueta de cuero, de hecho sigo riendo mientras escribo esto. Eres un genio, Javier. Un abrazo.

  7. Valter Bernardes dice:

    ¡Excelente texto! ¡Genial!
    Como siempre, un análisis sin complicaciones y bajo la protección de su punto de vista, ¡teniendo en cuenta una opinión (la suya) sin la arrogancia de querer imponer sus doctrinas! Especialmente porque hay demasiadas variables sobre cómo disfrutar de un puro, y no podemos restringir todo a un solo conjunto de situaciones.
    Estoy de acuerdo 100% con usted, pero sin embargo, su manera de escribir y detallar (de permitirse otras opiniones de forma descomplicada) es para mí un valor agregado y es por eso que le sigo, leo y tomo muchas de sus palabras y opiniones.
    ¡Muy bien! ¡Me ha gustado bastante!
    Un cordial saludo desde Lisboa, y gracias por la inspiración.

  8. Fernando Criado dice:

    Articulazo como tantos otros. da gusto leerlo, uno quiere más.
    Muy interesante y muy divertido lo de la vida en diapositivas, jajaja.
    Gracias y un abrazo

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