El 53 para después de verano

La semana pasada fue el relanzamiento mundial del Davidoff Special 53 – Capa Dominicana, un cigarro 100% dominicano de la Maison, que se recupera para todos vosotros después de 18 años sin producirse, pero que a España llegará para después del verano. Un perfecto, y es casi un pleonasmo, con esta pinta tan espectacular… Que yo ya he fumado 😉

Pero llegará a España, no os preocupéis, no hagáis bulto en el estanco. Respetad la distancia social, nada de manifestaciones en las cavas, que aún no está a la venta por lo de siempre (los políticos) y no lo estará hasta después de verano. ¿Vale?

Lo digo, y lo publico, porque a pesar del tono desenfadado de Burkina The Revist, tanto que alguna vez me ha llamado mi madre al orden por decir lo que no debo, yo soy profesional de la cosa. Soy juntaletras. Soy periodista y no pretendo ser otra cosa: ni maestro, ni gurugú, ni tabaquero, ni, desde luego, «influencer»… Y tantas veces como he sacado los pies del plato, ha llegado alguien que me ha obligado a meterlos de nuevo, porque SIEMPRE HAY UN PEZ MÁS GRANDE.

Además, no me gusta el concepto «influencer». Yo busco profundidad en los contenidos que comparto. Me lo curro mucho, aunque no lo parezca, y lo hago porque Burkina The Revist necesita lectores con cerebro y capacidad crítica. Gente que sea capaz de leer esto y hasta pensar: «Este tío es gilipollas«.

O no.

Ser profesional o, al menos, intentarlo, supone obedecer una serie de normas, como la de respetar el trabajo de los demás. Mi maestro Raimundo de los Reyes siempre decía que un buen periodista lo es por lo que se calla, no por lo que cuenta.

DAVIDOFF SPECIAL 53

Dicho todo esto, que lo he soltado para que no se me haga bola, Nina Peraza y yo, brand ambassadors de Davidoff en España, fumamos el Davidoff Special 53 – Capa Dominicana en el mes de enero en Basilea, Suiza. Fue una atención que tuvo con nosotros Sam Reuter, Global Brand Ambassador de Davidoff.

Un máquina Sam… Nos ofreció el Special 53, una atención a la que no estaba obligado, ni mucho menos. Eso sí, nos rogó que fuéramos discretos. Ni fotos ni redes sociales. Y eso hicimos. Como debe ser.

Incluido el periodista.

Es un doble figurado, un perfecto, de 155 mm x 53. Todo el tabaco es dominicano, la capa (atención piscinazo) puede ser Aromática Dominicana, la misma que lleva el Royal Release y el Año de la Rata; capote, San Vicente Mejorado; tripa, Olor, Piloto y San Vicente.

¿Por qué 53? Eso pregunté yo. Quiero decir que no hay ningún cigarro de cepo 53 (ni 51) en el mercado… Que yo sepa. Lo voy a dejar sin respuesta, porque mi teoría ha fallado. En esa piscina no había agua. El calibre es el numerador de una fracción: 53/64 pulgadas. Esa división da una cantidad de decimales que… Pero no, no es eso. Hay que preguntar a los maestros.

CAPA DOMINICANA

Así que toca esperar hasta después de verano para que llegue esta maravilla a España y os recomiendo que lo probéis, a pesar de que el precio va a estar a la altura de un cigarro que no se ha podido fabricar desde 2002, precisamente por eso: porque es limitado y exclusivo.

Veo que la caja de diez unidades en la web de Davidoff USA está en 320 dólares. Y no me extraña. Veréis que se insiste mucho en el concepto «capa dominicana» y es que es un gran logro porque no hay mucha capa en República. Si repasas mentalmente los cigarros que fumas, te darás cuenta de que hay pocos que tengan capa dominicana. Alguno hay. La Aurora 100 Años, por ejemplo.

A Davidoff le costó veinte cosechas sacar adelante el proyecto Yamasá, que inicialmente era para capa. Y yo se de alguien que está involucrado mucho en otro proyecto, dentro del Cibao, para obtener broadleaf dominicano de calidad superior. En unos años, veréis que salen al mercado cigarros con esa broadleaf dominicana (ya veremos el nombre comercial que le ponen).

La misma web de Davidoff USA dice: «Esta edición limitada se creó en un formato perfecto de calibre 53 de anillo, elaborado exclusivamente con tabacos de la República Dominicana y se logró por primera vez en 2002 cuando se consideraba imposible cultivar hojas de capa refinadas en la República Dominicana«.

SABOR Y BALANCE

Además de que dan ganas de comérselo…

El resultado es un cigarro 100% dominicano, con una fortaleza que va de suave-media a media, el formato permite que muestre evolución y suba la complejidad al final, en una exhibición de sabor, pero con balance. Una fumada de las que le gustan, mucho, a don Eladio Díaz.

Tabacos con largo añejamiento que ofrecen tonos florales y de madera, al principio, pero que luego se van abriendo a notas cafeteras y tostadas, una punta salina muy evidente, para rematar hacia la oscuridad del cacao y la especia. Es una fumada muy cremosa en todo momento, con un dulce muy contenido y tabaquero, y ese amargor untuoso que da profundidad y largura.

Y lo dicho, que hay que esperar hasta después de verano.

2 comentarios de “El 53 para después de verano

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Sí, y más cosas… La declaración de ingredientes, trazabilidad, y otras mamonadas, aparte de algún mangoneo impresentable, que hacen que en ocasiones uno piense que es más fácil y barato traer el tabaco de contrabando que hacerlo por las vías legales. UN abrazo

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