¡Falso!

No sois pocos los que, de vez en cuando, me mandáis fotos de cigarros, sobre todo de una marca cubana muy reconocida, para que yo os diga, examinando la imagen con los ojos muy guiñados, si según mi sabio criterio son falsos o auténticos. Ni veo una castaña sin gafas de leer (presbicia) ni soy un experto, ni mucho menos, en falsificaciones, pero mi respuesta siempre es la misma: ¡falso!

Si tú mismo dudas de su procedencia… Es falso.

Perdonad que sea tan franco. De verdad que yo no sé mucho más que cualquiera de vosotros sobre falsificaciones de Cohiba, aunque sí es cierto que, en los muchos años que llevo dedicado a este sector, las he visto de todos los colores.

Algunas MUY BUENAS. Como esta… La verdad es que no sabría decidir, por la foto, si son o no falsos.

Estos son falsos, no lo dudéis, pero son de otra división de falsificado. Por desgracia, de estos he visto muchos también.

Pero la inmensa mayoría son burdas copias, con un elevado nivel de jeta, de te voy a engañar y lo voy a hacer con gracia y desparpajo, en plan Cohiba recién sacado de la fábrica por mi primo Fidel… O el maravilloso Cohiba auténtico hecho en México… Y hasta fabricado en República Dominicana (el de la foto de abajo)… A veces dan ganas de repartir diplomas al vendedor: uno que dijera en letras bien grandes «Estafador del año».

Porque un Cohiba falso es una estafa. Incluido ese que te fumas y hasta te gusta. Un cigarro falsificado nunca es un chollo. Es una estafa. Y en una estafa, cuando no sabes quién es el primo…

El primo eres tú.

A veces. En otras ocasiones, no hay primo: es falso y lo sabes. No necesitas mandarme la foto.

¡FALSO! Y LO SABES

Desde el mismo momento en que me mandas la foto para preguntármelo, sabes que es falso. Por eso yo, que no veo ni una castaña sin gafas de leer y que no soy un experto, tampoco lo dudo: ¡falso!

Algunos miráis la anilla… Pero, la anilla es lo de menos. Lo primero porque se me antoja que es fácil de robar de la fábrica, por lo menos más fácil que tirar por la ventana los tabacos ya torcidos. No sé cómo estarán en medidas de seguridad para el robo de anillas en El Laguito. Quizá alguien lea esto y me corrija y hasta me asegure que robar una anilla en Cuba es más difícil que desvalijar el Banco de Inglaterra.

Yo lo dudo, pero tampoco es necesario.

La anilla no es signo de nada. Cohiba ha cambiado tanto la anilla en los últimos 20 años, que hay que ser un experto, MUY EXPERTO, en anillas para diferenciar una falsa de una auténtica, pero antigua.

Es verdad que esa política de Habanos se ha implementado para ponérselo más difícil a los falsificadores. En mi opinión, es inútil que hoy una anilla de Cohiba sea como un billete de 500 euros. Mirad los hologramas de Behike.

Es inútil porque todo el que paga 20 euros por un Rolex a un vendedor callejero sabe que es falso. Si quieres, puedes contar los cuadritos del ajedrezado de Cohiba…

Y es que no hace falta tanto para diferenciar unos Cohibas falsos de unos auténticos. Por eso digo que, si dudas y me consultas, son falsos y en el fondo lo sabes. Basta con preguntar: ¿dónde los has comprado?

ESPECIALISTAS, HABANOS POINT, CASA DEL HABANO

Es frecuente que la persona que me enseña el tabaco me diga: «Ha venido un amigo de Cuba y me los ha traído«… Pues muy bien. Agradecido. El primo no eres tú, es tu amigo porque ¿dónde los ha comprado?

Sólo hay que responder a esa pregunta: ¿dónde los has comprado? ¿Los ha comprado en una tienda oficial? No, no… En la calle, a un señor que tiene un primo… le han dicho que tiran los puros por la ventana… se llevan el tabaco en la faltriquera y lo tuercen en su casa… es la fuma del torcedor… en Internet a un señor de toda confianza que tiene un contacto allí…

¡FALSOS! Todos falsos. Sin duda. Falsos y lo sabes. Y te digo una cosa, si sabes que son falsos y, aún así, los fumas y te parece que están buenos… Estupendo. Genial. Disfrútalos.

Pero no es Cohiba.

Yo, por respeto a la marca, lo primero que hago es quitarle la anilla.

Sólo hay un sitio donde puedes comprar Cohiba con plena confianza de que son auténticos: en la tienda oficial. La Casa del Habano (las hay por todo el mundo, incluido Cuba) y, en España, en un estanco, los hay Especialistas en Habanos y Habanos Point.

Los estanqueros españoles son gente honrada, en general. Vamos a poner que el 99% de ellos son buenas personas. Igual me he pasado. Voy a decir que el 98% de ellos son honestos. Y el 100% de los que son amigos míos, porque yo no tengo amigos estafadores… Pero, oye, te puede pasar que entres en un estanco y tenga ahí unos cohibas…

Aquí no hay duda. El estanquero fue debidamente abroncado y se disculpó, y yo le creí, diciendo que esos cigarros no estaban a la venta. Era un estanco pequeño y el hombre guardaba sus propios cigarros en el mismo mueble donde tenía su escasa oferta. No le pregunté de dónde los había sacado, porque tantos primos trabajan en El Laguito como pilotos tiene Iberia, pero sí le dije que ponerlos ahí, a la vista, era una torpeza mayúscula. «Tienes suerte«, le aseguré, «de que los haya visto yo. Si los ve un comercial de Habanos o un inspector del Comisionado, te quedas sin licencia«.

El hombre los retiró y, cuando he vuelto por su estanco, ya no estaban.

Para estos casos, lo mejor que puedes hacer es verificar la autenticidad en la página web de Habanos. Este no falla.

VERIFICADOR DE AUTENTICIDAD DE HABANOS

UN AMIGO AUTÉNTICO CON UN COHIBA FALSO

Se me presenta hace cosa de un mes, un buen amigo con unos Cohiba que le han regalado con la idea de someterlos a mi experto criterio, que no es tanto. Un amigo auténtico, uno de verdad, pregunta antes qué respuesta buscas: ¿quieres que te diga lo que opino con lealtad o prefieres que te engañe?

Eligió lealtad, por supuesto. No esperaba menos. No hace mucho que nos conocemos, pero responde al alto concepto que me he hecho de él.

«¡Falso!», le dije casi antes de verlo.

Mi amigo tampoco tenía dudas. Era difícil tenerlas. Lo que quería es que me fumara uno y le dijera si, por lo menos, estaban buenos. Esta respuesta es mucho más fácil: si a ti te gustan… Una vez, un fumador entró en un estanco pidiendo puros hechos de plátano seco.

– ¿Plátano seco? – preguntó el estanquero asombrado.
– Sí. Estuve en Cuba. Compré unos cigarros en la calle y resultó que no estaban hechos de tabaco, sino de plátano seco, y la cosa es que me han gustado. Por eso, pensé que quizá se venderían en España…

Por gustar… Hay gente a la que le gusta David Bisbal.

Pero, mi amigo lo que quería era una crítica de la fumada, independientemente de los sabores y aromas. Así que…

COHIBA ROBUSTO FALSO SIN NINGUNA DUDA

He tenido el Cohiba Robusto Falso en mi humidor, debidamente aislado. Si hubiera tenido bicho, cosa más que probable, y lograr salir de su prisión, es porque era McGuiver.

Lo primero que hay que mirar no es la anilla. Es la capa. La fábrica de El Laguito es la primera que elige los tabacos de la cosecha del año y en esa escogida, para Cohiba va siempre el de mayor calidad. La capa de un Cohiba tiene que ser perfecta.

La buena gente de Momento Humo tiene una entrada muy buena, en mi opinión, dedicada al tema.

MOMENTO HUMO TIENE UNA ENTRADA MUY BUENA AL RESPECTO

La capa de un cigarro es la hoja más cara de la ligada. Es la más difícil de cosechar, la más delicada para fermentar, la que sufre más mermas y descartes. Cuando un rezago de capa es exigente, sólo un 10% de las hojas acaban pasando la selección para ser capa de un cigarro súper premium.

La capa de un cigarro super premium tiene que ser perfecta. Y con perfecta, quiero decir sin tacha.. ¿Os acordáis de cómo decía a sus reclutas el sargento Hartman, de la Chaqueta metálica, que quería que le dejaran los baños?

Perdón por la blasfemia (que es de Kubrik), pero la capa de un cigarro súper premium tiene que ser tersa, elástica, aceitosa, sin una mancha, sin una vena (salvo que sea capa cultivada al sol, que es otra historia), sin un defecto… Sin tacha. Tanto que el sargento Hartman se lo pueda fumar con la cabeza bien alta, mientras descarga en el baño del barracón.

Los rezagos de capa (la selección), si son exigentes, encarecen el tabaco. Una capa perfecta justifica la mitad del precio de un puro.

En este caso…

Si quieres fijarte en la anilla, más que en el diseño, quédate con la colocación. Todas iguales, bien pegadas, rectas y a la misma altura. Que al levantar el cigarro, la anilla no se mueva ni, como en este caso, se caiga al pie.

SÓLO VALE LA EXCELENCIA

Le he dado una oportunidad al Cohiba porque, quién sabe, a veces las capas sufren por una mala conservación o manejo y el error, o más bien el horror, ah, el horror, no es culpa del fabricante. Un cigarro que ha estado sometido a un humedad demasiado elevada, por ejemplo, puede no recuperar su estado original. El tabaco del interior se apelmaza, no regresa a su sitio cuando se seca, y la capa se queda pegada a la nueva orografía del cañón, con ese aspecto de San Bartolomé a punto de ser desollado.

Puede pasar. Y no sería culpa del fabricante. En este caso, del falsificador.

Pero esto no puede pasar en ningún caso. Mucho menos en un cigarro super premium:

No le han puesto el pañuelo. O se lo han puesto mal, como si lo hubiera rematado un rolero principiante que no ha estirado la capa como es debido. La capa de un cigarro tiene que quedar como la cara de Michael Jackson, después del quinto estirado antiarrugas. ¿Os hacéis a la idea? Tenía el hombre el cutis tan tenso que casi no podía guiñar un ojo porque ya no le daban más de sí los párpados.

Un cigarro así podría haber pasado la fiscalización del supervisor de galera. Al fin y al cabo, son personas, manejan miles de cigarros a diario y pueden fallar. No hay producto más manual que un cigarro premium. Son doscientos pares de manos humanas falibles.

Pero en un control de calidad exhaustivo, habría sido descartado seguro. El control de calidad, cuando es exigente, descarta cigarros por mucho menos. Una manchita en la capa es suficiente. Y eso encarece mucho los tabacos, porque aumenta la merma.

Sólo vale la excelencia.

LA ANILLA NO APORTA SABOR

No quiero parece demasiado duro, pero la anilla no aporta sabor. No da nada a la fumada. Es más, hasta puede ser un factor decisivo en contra del tabaco. Si acaso este cigarro te hubiera llegado a engañar de verdad, con esa anilla de Cohiba, tú te predispones a fumar lo mejor. Debes esperar una fumada dulce, amaderada, melosa, delicada, con una fortaleza media que va in crescendo… Si no la obtienes, no es un Cohiba.

Desde el principio de la fumada, empezó a dar fuerza atrás y en la nariz, como si el tabaco no estuviera bien fermentado, y sabor… ¿Sabor? Imperceptible. Ni maderas, ni meloso floral, ni henos, ni gazpacho con ketchup. Nada. Sólo fortaleza.

Como cuando le das un trago a un espirituoso mal destilado, que te quema la boca y marca con abrasión su caída por el esófago hasta el estómago y, después, de su paso por boca sólo ha dejado el alivio del final del dolor.

Habrá a quien lo guste. No lo dudo. Cosas más raras he visto y las respeto todas.

Otro detalle importante es la combustión del cigarro, que incide, también, en la seriedad del cedazo de los rezagos de capa. Si ese cedazo es exigente, se seleccionan menos capas y el cigarro es más caro; si ese cedazo no es exigente, pasan capas que, igual, debían haber servido de capote, y el precio ya no debería ser tan alto.

Siempre puede aparecer un verdugón, es un producto manual, pero no debería. Esto de andar todo el tiempo igualando la combustión con el mechero no es lo propio de un producto súper premium. La combustión debe ser también perfecta, regular… Puede torcerse un poco, vaya, no son tornillos. Pero un cigarro que quema así, desde el principio, sólo puede ser falso.

Finalmente, la ceniza. Desordenada, desestructurada, frágil, sospechosa… Hay que desmontar el cigarro para ver lo que hay dentro.

¿Nunca lo habéis hecho? Yo, si veo que el cigarro no me gusta, lo desmonto. Para eso llevo siempre navaja. Y no es una amenaza.

LAS TRIPAS

Son las ocho y media de la mañana. He salido de casa con el Cohiba falso, para dar satisfacción a un amigo que me ha pedido que me lo fume y que le dé mi leal opinión, que es esta entrada.

Nunca he dudado, ni por un momento, que es falso. Llevo un café en el estómago, camino por el momento con mi fiel Asesino Chubaka hostigando a los conejos. Le doy candela al Cohiba y al principio me da cierto aroma a tabaco, pero inmediatamente, sólo me aporta fuerza. Me he fumado un tercio y estoy medio mareado. Me siento en un banco, saco la navaja.

La capa, como veis, es muy fina, quizá no tan elástica como debería, ni grasa (cero grasa), pero eso sí: tienes más venas que el cuello de Rambo perdiendo al bingo. Nunca habría pasado un rezago exigente.

Pero hay más sorpresas…

El capote tienes esas manchas verdes que son claramente de una hoja que no ha completado, ni siquiera, el proceso de curación. Ese color verde fijado en la hoja en la casa del tabaco, no se borra en la fermentación. La hoja se ha sahornado. Probablemente, mientras estaba colgada en la sarta, en la casa del tabaco, se ha pegado a la hoja de al lado y ahí se produce una pudrición.

Este capote nunca habría pasado un rezago. En algunas marcas, ni siquiera como subproducto. En otras, tal vez sí habría ido a la picadora para el tabaco de máquina.

Pero si en un tabaco falso, te engañan en la capa que está a la vista… ¡Imagina lo que ponen en la parte del cigarro que ves! Todo vale.

Pero hay más…

Lleva un doble capote. Las manchas verdes son más evidentes en el segundo. Algunos cigarros premium llevan dos capotes. Eso no es extraño. Pero en este caso, lleva dos capotes para sujetarle las tripas porque está hecha de recortes: no es tripa larga.

La tripa media no es ni mala ni buena. Es una forma de hacer cigarros, a mano o a máquina, con recortes en lugar de hojas enteras. Hay muchos cigarros de tripa media en el mercado. Son más baratos, por eso, porque no usan las hojas enteras del tabaco. Un Cohiba nunca es tripa media. Siempre es tripa larga.

ERA FALSO Y LO SABES

Tengo la sensación de haber perdido mucho el tiempo hoy con esta entrada, porque todos sabíamos que ese Cohiba era falso, sin duda. Yo no quiero criticar a nadie y te entiendo mejor de lo que piensas, porque a todos nos pueden engañar, y con el tabaco es más fácil de lo que parece. Pero, oye, que te ofrecen unos Cohiba Behike auténticos por la mitad de su precio de mercado. Pues no lo dudes: son falsos.

Y lo sabes.

De Cohiba uno sólo puede esperar la excelencia y eso tiene un precio.

Vais esto. Parece un chino, pero no lo es: es una mala falsificación de un cuadro de Botero.

Aquí os daba algunas pinceladas sobre la tripa larga y la corta, pero quizá eso sea un tema para abordar en una entrada, espero que no tan larga como ésta, en el futuro.

REGRESO A UN BÁSICO

10 comentarios de “¡Falso!

  1. Gerard dice:

    Lo mejor que muchos se creen que hacen el negocio del siglo y lo bueno que muchas veces fumadores de muchos años.
    En un club deportivo de BCN siempre había un hombre que ofrecía Cohibas y Montecristo a 3 €, muchos les compraban porque decían que era un precio de risa, cuando de risa era el aspecto del tabaco. Yo siempre insistía que eran falsos y me tachaban de loco, eso si, todo los que compraban en el momento de fumar siempre les apetecía los que yo llevaba y me querían hacer trueque.
    La otra fue con la novia de un amigo que era azafata, como viajaba muy asiduamente a La Habana le dije que le haría un encargo pero tenía que ir a la casa del habano.
    Finalmente me dijo que me los regalaba porque los había encontrado muy baratos Gracias al contacto de un piloto.

    Quedamos un día para comer y para entregármelos, coincidencias de la vida en la mesa de al lado tenía a Gonzalo de León y cuando se dispusieron a dármelos les dijo que mejor al salir, me moría de vergüenza por si nos veía con esos puros.
    Tuve que pagar la comida a cambio de esos puros, suerte que lo dejó con la chica porque cada vez que iba me llamaba por si quería y ya no sabía que excusa poner.

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Por eso digo siempre lo del Rolex. La grandeza de una marca se mide por la cantidad de malas imitaciones que hay en el mercado, pero yo estoy seguro de que nadie que se compra un Rolex en un puesto callejero de Estambul, que los hay, se cree que es un Rolex auténtico. Un día contaré la historia de un Tag Heuer que me trajo un tío mío de Nueva York. Era una risa de reloj, más falso que una muñeca hinchable modelo Marilyn.. Pero los dos sabíamos que no era Marilyin Monroe. Un abrazo

  2. Alfonso dice:

    Pon en milanuncios «Cohiba» y fijate en las explicaciones de los vendedores. Todos con la misma historia, y seguro que la gente los compra aqui en españa. Menudo negocio…

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Es verdad lo que dices… En internet hay una legión de estafadores vendiendo falsificaciones. Parte del problema es, precisamente, el enfoque erróneo que se le ha dado tradicionalmente a la cuestión. Si hay esa enorme oferta es porque… Por tanto, hay que concienciar a la demanda. Humildemente, creo que ese camino es más acertado. Por eso pongo la coletilla de «y lo sabes». Si no hay demanda, no hay negocio. GRacias por tu comentario. Un abrazo

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