Fifty-five y tres novedades más de Rocky Patel

Se trata de una anécdota absolutamente insustancial, larga y, aunque ha sido cosa de la casualidad, que siempre resulta curioso, carece totalmente de interés y no aporta nada. Por eso mismo, os lo voy a contar. A lo mejor hasta os hace gracia. En el Intertabac de 2017, de entre las muchas novedades que se presentan en la feria, una de las que más me llamó la atención fue este Rocky Patel Fifty-Five (55 en castellano, pero rima) que llega, a partir de hoy, a los estancos junto con otros tres cigarros de Rocky.

Os adelanto que me encantó este puro. Lo primero, por supuesto, por el formato: es un robusto doble figurado, pero redondeado en cabeza y pie. Es un cigarro muy bonito, llamativo y, encima, en la anilla, como podéis ver, dice que es una Small Batch (tirada reducida).

Generalmente, no sé si es el caso, cuando hablan de Small Batch son cigarros que se hacen con tabacos que escasean. Esas pacas se han usado para dar consistencia a las líneas regulares y andan ya medio peladas. No hay suficiente tabaco para una tirada grande, pero son buenos tabacos, con un buen añejamiento y que hay que aprovechar. Por decirlo de una manera más gráfica: desperdiciar ese tabaco es como no mojar el pan en la salsa de los callos.

Yo, que como dice Leo Harlem, he perdido relojes mojando pan en la salsa de los callos, veo Small Batch y me guardo el reloj en el bolsillo, que ya he perdido demasiados.

ROCKY PATEL FIFTY-FIVE

El cigarro fue lanzado en 2017 para celebrar el quincuagésimo quinto cumpleaños del creador de la marca, Rocky Patel. Es un robusto de puntas redondeadas, medio doble figurado, y un poco más grande. De hecho, el cepo es 55 (en el punto más grueso del cañón) y tiene 140 mm de largo. El tabaco de tripa y capote es Nigaragua, súper añejado (y se nota), un tabaco domadito y redondeado, amable, que da una fortaleza suave-media que llega hasta media al final. La capa es Ecuador HVA, colorada, grasa y, sobre todo, dulce.

Está sensacional. Te estarás preguntando que si lo he probado. Sí, señorito. Y ahí es donde empieza la anécdota sin ninguna importancia con que os voy a aburrir al final. El precio de venta al público será de sólo… Insisto… Sólo 9’50 euros (precio en estanco a 13 de junio de 2020, San Antonio de Padova, pero podría variar).

No os lo voy a destripar mucho. Prefiero que lo probéis.

Pero además del Fifty-five, Premium Brands lanza otros tres cigarros de Rocky Patel en España (aunque estos no los he probado, aún).

ROCKY PATEL GRAND RESERVE

Primero, un cigarro que tiene pinta de estar enfocado en fumadores más experimentados: Rocky Patel Gran Reserve.

La liga del cigarro no está declarada. Sólo se dice que es un cigarro creado para los mercados internacionales, es decir, que no se vende en Estados Unidos (que es donde Rocky Patel tiene su principal mercado) y que se fabrica, por supuesto, en Estelí, Nicaragua.

Es un toro, 152 mm x 52 que, por cierto, fue CIGARRO DEL AÑO 2018 para la revista Cigar Journal, que es un gran reconocimiento internacional.

CIGAR OF THE YEAR 2018 – CIGAR JOURNAL

La cata oficial habla de fortaleza media-alta y de que «los tabacos de la mezcla, después de torcidos, permanecen 2 años en reposo. Ofrece una capa lisa y aceitosa, de un tono colorado maduro. En frío revela toques de tierra y establo. La apertura es terrosa. Terroso y amaderado, matices picantes,
nuez moscada, herbáceo, notas de almendras
«.

Precio en estanco: 9’95 euros. Pvp a día de hoy, San Antonio 2020, pero podría variar).

RP VINTAGE 2003 CAMEROON

Por último, antes de la gran anécdota, sin sustancia alguna, Rocky Patel su Vintage 2003 Cameroon en dos formatos: un robusto largo de 140 mm x 50…

Y el Junior, un petit panetela 102 mm x 38.

Tampoco lo he probado, por ahora, pero no puede tener mejor aspecto. No os fiéis de esas fotos, por favor (son robadas, además). Pero este Junior viene, además en lata de cinco, a un precio de 3’30 euros por cigarro (entiendo que 16’50 euros la lata). Mirad qué pinta.

El precio el robusto es 8’80 euros.

La historia del cigarro está centrada, sobre todo, en esa capa Cameroon cosechada en 2003, con capote nicaragüense y tripa dominicana y Nicaragua. Todos los tabacos, tienen un añejamiento de siete años. La cata oficial habla de un tabaco suave, de sabor medio, con tonos dulces muy prolongados, cedro, chocolate, espresso y frutos secos.

EL MANGAZO -LA ANÉCDOTA SIN MÁS INTERÉS

El evento de entrega de los Cigar Trophy Awards, de la revista que me aguanta, que es Cigar Journal, de hace dos años se celebró, como siempre, en Dortmund durante Intertabac. Tradicionalmente, todos los fabricantes donan una caja de cigarros para la ceremonia, que se disponen en una mesa en la entrada. La idea es que los invitados escojan UN TABACO para fumar durante la ceremonia.

¡UNO!

Ésa es la idea, pero, como suponéis, casi nadie coge sólo uno. Es increíble, porque todos los que entran son profesionales del tabaco, pero quién más quién menos, a la que te despistas, hay grandes mangazos. Los peores, por supuesto, los propios periodistas.

Ese año 2018, además, me tocó a mí ser el vigilante de esta mesa de chuches. Jajajajjajajajaja…. Yo no mangué ni medio puro, al menos al principio, aunque tengo que confesar que, como vigilante del corral, soy mal gallo. Cuando, ante mis narices, alguien lanzaba la mano arácnida en forma de grúa sobre las cajas, de mi boca no salía ni medio reproche.

Bastante trabajo tenía ya con vigilarme a mí mismo.

Cuando comenzó la ceremonia, los dos que estábamos de vigilantes de la mesa del tesoro, recogimos los restos para no dejarlos desamparados ni al alcance de cualquiera que, oportunamente, acertara a pasar por allí. Por supuesto, comentamos riéndonos la incomprensible ansiedad de algunos por mangar puros, sobre todo de alguno en concreto…

¡Cómo es la peña! ¡Anda que lo que es gratis! ¡Parece que se van a quedar sin tabaco!

… Y, entonces, los vi. Huérfanos, desamparados, en la caja de Rocky Patel Fifty-Five Robusto Small Batch quedaban aún CINCO CIGARROS.

Este es uno de ellos.

QUE NO FALTE EL DE LOS PUROS

Para algunos de mis mejores amigos, incipientes fumadores de puros, yo soy una especie de ONG, de Tabaqueros Sin Fronteras. Creo que se piensan que a mí los puros me los regalan. Y no es así. No siempre o no tanto como suponen. Yo me compro mis cigarros, aunque, por supuesto, cuando vengo de una feria o de un festival, traigo un montón de cigarros. Es normal. Eso ni me avergüenza ni me condiciona.

De esos mis buenos amigos, he llegado a pensar, a veces, que me invitan a las barbacoas por los puros. En plan… «Que alguien llame a Javier, que si no no fumamos«.

Me temo que es así, pero no me importa. Siempre que puedo acudo, encantado, con un mazo variadito. Algo de aquí y de allá. Y todo bueno. Paso por ser una persona bien generosa en este particular, aunque no es una generosidad auténtica. Es interesada. Soy como el camello que regalaba caramelos en la puerta de mi colegio.

Algunos de estos amigos sólo fuman si voy yo y creo que seguirá siendo así siempre. Otros, ya han empezado a pasar por el estanco.

De nada.

JAIME EN ARGO

Uno de estos cachorros, mi amigo Jaime Briones, ya es hasta socio de ARGO. Somos amigos desde primero de EGB, hace ya 42 años. Antes del confinamiento, no sé si fue por su cumpleaños (el 7 de marzo), le llevé un mazo de cigarros seleccionados. Seleccionados quiere decir que yo no regalo maulas ni tabacos que no me gusten a mí.

A un buen amigo sólo concibo regalarle cigarros que creo que le van a gustar. Otra cosa no tendría sentido.

El jueves, desde ARGO, Jaime me mandó esta foto y, entre alguna otra lindeza que no se puede repetir (haría un pantallazo del wassap, pero no pasa la censura), me dijo: «Este me ha encantado… ¿qué era?«.

Ese wassap del jueves noche, como imagináis, me fue enviado a una hora a la que yo estoy bastante más cerca de levantarme que de acostarme. Vi el mensaje el viernes por la mañana. Había un wassap y una llamada perdida con la que el demonio colorado pretendía tentarme, como cuando teníamos veinte años. «Estoy en Argo», me decía. «Vente», insistía. Y algún exabrupto que no puedo repetir.

Porque Jaime Briones es un golfo simpático, un tipo oceánico y con tendencia a lo disoluto, como dice Sabina, de esas «malas compañías que son las mejores». Que os digo yo que porque estaba en la cama y no oí el teléfono que, si no, igual hasta me uno.

Yo soy lo justo lo contrario. Muy buena compañía. Un chico muy formal. Y, por eso, Jaime me necesita a menudo, precisa de alguien que vaya a poner un poco de sensatez.

Le contesté, tentado de llamarle y despertarle en justicia, y según le envíe la respuesta, me llama Iván Montes, de Premium Brands y me dice:

– Mañana sale Rocky Patel Fifty-Five Robusto.
– Y ayer salió Jaime – estuve a punto de contestarle.

Fin de la anécdota. Ya os he advertido de que no aporta nada. Por eso es anecdótico. Si no, sería ecdótico.

Por cierto, os recuerdo que Rocky Patel Decade 46 fue el cigarro del mes de noviembre 2019 en Burkina The Revist

CIGARRO DE NOVIEMBRE 19 – BURKINA THE REVIST

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *