Fuma menos, sabe mejor - Burkina the revist El regreso

Fuma menos, sabe mejor

¿Hola? ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? No me extrañaría nada que me hubieras dejado solo en Burkina. No merezco menos. Os dije que volvería el 23 de agosto y estamos a día 1 de septiembre. No me voy a excusar, aunque tengo mis razones para este retraso, y son de peso, pero he hecho mía la frase de Cortázar: «En algún lugar, existe un basural donde se acumulan nuestras explicaciones«. Pues eso mismo, lo que no quita para disculparme ante vosotros, que yo me he educado en los mejores colegios públicos de Madrid, con el deseo de que os quedéis conmigo durante todo este largo y prometedor año que empieza ya en el que voy a hacer mío uno de los mejores lemas de Zino Davidoff: «Fuma menos, sabe mejor«.

Y no por brand ambassador de Davidoff que soy, y orgulloso y contento de serlo. Os recuerdo que esta web es Burkina The Revist, donde se habla de tabaco, de todas las marcas, de todas las procedencias, y aquí uno de los grandes faros ha sido, es y será Zino Davidoff. Pocos personajes tan importantes, tan influyentes, tan acertados a la hora de contar el placer de fumar como Zino. Y ésa es una gran frase, otra gran verdad, «Fuma menos, sabe mejor», y yo este verano la he puesto activamente en práctica.

Estoy convencido de que, en realidad, Zino no se refería a los tabacos. Por lo general, el fumador de puros, el de tabaco de verdad, es moderado. Algún ansioso que otro hay, como siempre, pero el buen aficionado al tabaco no fuma a todas horas, ni de cualquier manera, ni en cualquier sitio. Normalmente, fuma menos porque sabe mejor. Esa frase, y la entrada de hoy, por tanto, está dirigida a los desgraciados, como yo, que alternamos cigarros, puros, tabaco… Con cigarrillos.

Me voy a enredar en una larga disquisición sobre cigarrillos y tabacos (cigarros), pero la voy a dejar para el final, por si no quieres leerla, porque igual me pongo un poco espeso. Por supuesto, como siempre os digo, nada que ver una cosa con la otra. ¡Nada! Sí, ambos son tabaco, pero ahí acaba el parecido. Ya sabéis: gazpacho y ketchup, ambos son tomate, pero nadie diría que es lo mismo.

UN VERANO PARA FUMÁRSELO

Sé que han podido parecer más, pero en realidad he estado de vacaciones quince días. Ni uno más. Y, honestamente, creo que quince días maravillosos y merecidos, después de un periodo de más de siete años en los que no he dejado de trabajar ni un solo día. Ni uno. Desde 2014, me he ido a todas partes con el ordenador y, aunque me fuera a la playa, con la familia, siempre encontraba un hueco, aunque fuera un par de horas, para trabajar.

Este año me dije: apaga el cerebro. Y eso he hecho. Me he tomado quince días de verano en los que, por supuesto, me he fumado tres o cuatro puros todos los días… Pero para mí. Para disfrutar, para pasear con mi mujer y con mi perro por el monte…

Mirad qué guapos.

Leer mucho bajo la higuera… Bajarme al río, irme a disfrutar del campo, del pinar…

Y con los colegas, claro. Lo mejor del verano. Pasar rato con buenos y viejos amigos. Echar la partida, tomar una copilla por la noche en la plaza…

Montar la peña, aunque no haya habido fiestas, irnos a merendar al río, tomar un café, salir al santo y sagrado vermú…

Ese botellín de Mahou al que el alcalde del pueblo está pensando en dedicarle una plaza. Se la merece. Ese botellín ha repartido más felicidad que el calvo de la lotería. Mirad abajo a Fernando que parece un patriarca con su atuendo de no fiestas. Y nosotros, Bea y yo, de Bigardos. La peña Bigardos. Los mejores. Treinta y tres años juntos.

Tomarme un gintonic y marcharme al pinar a ver ese espectáculo sin parangón que es el ocaso de Segovia.

Que después de este despliegue, igual estás pensando… Joder, fuma menos, saber mejor, pero tú te has puesto hasta las trancas de puros. Correcto. Ya os lo he dicho: todos los días tres o cuatro puros. Esto no es más que una muestra. Muchos de ellos, ni siquiera los he fotografiado con el móvil. Fuma menos, sabe mejor es porque, con este nivel de actividad social, y a una media de diez botellines de Mahou diarios, si no es por los puros me habría fumado cartones de Lucky Strike.

¡Cartones!

¡Hasta he jugado al golf! Hemos cenado con los amigos al aire libre… He disfrutado mucho. Y ese Montecristo del 4 de los años 80 a la salud de Gonzalo Fernández Silió, aka el Chico de la Power.

Supongo que ahora sí se entiende la frase de Zino en toda su dimensión: bajamos al río a tomar un vermú torero y nos bebimos 117 botellines de Mahou. No es un número al azar. Contados. Éramos 15 adultos, puede que bebedores de cerveza sólo 10. A una media de casi 12 botellines por persona, me habría fumado una cajetilla de cigarrillos. En vez de eso, me fumé dos puros.

Y a disfrutar, que es de lo que se trata.

Y AHORA LA MISA SOLEMNE:

Fuma menos, sabe mejor. Sienta mejor. Es mejor. Es mucho mejor. Ni comparación. Y, sobre todo, no es adictivo. El aficionado al buen tabaco no está condenado de por vida. Un fumador de puros no sale a la puerta de la oficina en invierno, a chupar frío y calamidad, para echarse al coleto un veguero de emergencia que le alivie de la ansiedad.

Esas cosas las hacemos los fumadores de cigarrillos. Nos salimos a la puerta del restaurante, cinco minutos, diez caladas rápidas y volvemos. El fumador de tabaco no lo hace. Si puede fumar, fuma. Si no, aunque le pueda fastidiar, no fuma.

Y es curioso, cuando uno se para a pensar en estas cosas. No hace falta ser Paracelso para darse cuenta de que el aporte de nicotina de un tabaco que pesa 15 gramos es mayor, no menos de quince veces superior, que el de un cigarrillo. Siempre se puede decir que el fumador de puros, en general, no se traga el humo, pero eso no tiene mucha importancia: el ser humano es mucosa desde el labio hasta el ano. La absorción de nicotina se produce de igual forma en la boca, sobre todo por debajo de la lengua y a través de la saliva.

Pero, según los médicos, la adicción al tabaco tiene un fundamento fisiológico y nada más. Se produce por un alcaloide, la nicotina, que es adictivo y que, además, produce un efecto que llaman «tolerancia». Manda huevos que usen esta palabra para expresarlo. Tolerancia es que el cuerpo poco a poco va incrementando la demanda de la sustancia para obtener el mismo efecto.

Como pasa con los analgésicos, por ejemplo. Y esos bien que les gusta venderlos.

El principio de Paracelso, no hay veneno sino dosis, no sirve para la nicotina. Ahí Paracelso no lo vio venir. Claro, no fumaba. Según una asociación médica muy importante (que paso de citar), un cigarrillo contiene 8 mg de nicotina, pero en la fumada, gracias al filtro, al papel microperforado y a la propia capacidad de absorción de nuestra mucosa, el aporte de nicotina al cuerpo de un cigarrillo es de un 10% de esa cantidad: unos 0.8 mg de nicotina por cigarrillo.

¡0’8 mg! Es una dosis ridícula. Ojalá hubiera engordado yo 0’8 mg este verano. Coged un gramo de sal, divididlo entre mil… ¡ENTRE MIL! Y a lo que queda, aún le quitáis un quinto. Es inapreciable, microscópico, pero, aún así, no le vamos a restar importancia. La nicotina es un poderoso alcaloide. Una dosis de 0’8 mg de nicotina, para un fumador como yo de una cajetilla diaria, son en realidad 16 miligramos de nicotina al día.

Y con eso, según los médicos, me convierto en un adicto de por vida. Soy un trozo de carne en manos de Madame Nicotine.

LA NICOTINA EN LOS TABACOS

Según esta misma asociación médica, sin embargo, el contenido de nicotina de un cigarro, de un tabaco, es de entre 100 y 200 mg de nicotina. En algunos casos llega a 444 mg. El aporte al cuerpo no se ha medido, porque no hay máquinas de fumar para cigarros premium, pero pongamos que es de un 10%, igual que el del cigarrillo.

Que en realidad es más, porque es tabaco negro, que es más fuerte, carece de filtro, la capa no es microperforada (forma un tubo hermético) y, sobre todo, dependiendo del formato, la cantidad de tabaco es muy superior. Una perla puede pesar cinco o seis veces más que un cigarrillo. Un 6×60: veinticinco veces más.

Y, sin embargo, no es adictivo.

Es paradójico, pero es así. Una adicción que supuestamente es meramente fisiológica producida por una sustancia muy potente que cuando proporciona una dosis inferior a 1 mg te engancha, pero cuando la dosis es veinticinco veces superior… No.

No quiero dar la brasa. Ahí os lo dejo para que le echéis una pensada. Desde luego, fumar tabacos no es adictivo. A los cigarrillos, que les den. Como si los fusilan al amanecer. Aquí estamos defendiendo los puros y la enorme diferencia que existe entre fumar y disfrutar.

Si me quieres dejar un comentario al hilo de este debate, te quedaré muy agradecido. Y si te suscribes al podcast Burkina The Ñus, cuyas emisiones empezarán en quince días, mucho más agradecido.

BURKINA THE ÑUS – EL PODCAST TEMPORADA 1 COMPLETA

Ya estoy en marcha. Espero que hayáis descansado de mí, porque este año os voy a dar una matraca que os vais a jartar de mí.

21 comentarios de “Fuma menos, sabe mejor

  1. Matias dice:

    Es muy cierta esa ultima reflexión, hasta el punto de que este verano, perdido en un pueblecito leones, sin cobertura, al que llegamos sobre dos ruedas, aislado del mundanal ruido, con un cielo espectacular, y teniendo tabacos conmigo, decidí que no tenia el tiempo ni los utensilios apropiados para disfrutar de un buen tabaco, y ahí quedo la historia. Quizas si no hubiera tenido que levantarme a las 7:30 al día siguiente, o si hubiese llevado 1000km menos de moto encima, habria disfrutado de un tabaco, pero eso será en otra ocasión.

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Eso mismo digo yo. Que es curioso que siendo la nicotina una droga con un poder de adicción brutal y teniendo en cuenta que el aporte de nicotina de un tabaco pequeño es superior al de un cigarrillo, haya super hombres, como tú, que se pueden fumar un tabaco cuando quieran, y si no pueden fumarlo no lo hacen, y no pasa nada. Curiosa adicción. Voy a seguir pensando en ello. Gracias Matías. UN abrazo

    • Enrique el asturiano dice:

      Pues yo justo tras hacer el amor y todavía en la cama, siempre me fumo un salomón o un cañonazo, como en las películas, solo que en vez de cigarrillo le doy un toque cool a base de cigarro.
      Ahora que sé que no es adictivo me quedo mucho más tranquilo, aunque la clave tanto como Espinete con Covid.
      Ya era hora que aparecieses, Javier, aleluya

  2. Gonzalo dice:

    Bienvenido al trabajo, ya se te echaba de menos, aunque sabemos que has seguido haciéndolo en la sombra, y sobre todo fumando menos, pero de los Lucky’s

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Muchas gracias, Power. He hecho lo que he podido, la verdad, que no es mucho, así que cuando veía que no había manera, me marchaba a tomarme unos botellines con los amigos y fuera. Sufrir poco, la verdad. Luckies, demasiados! Hay que fumar menos, que sabe mejor. UN abrazo

  3. Ernest Zacarias dice:

    Burkina The Vuelta, venga dejate de rollos y danos de tu palique. Este agosto has trabajado menos que el cortapuros de Clint Eastwood. 😉

  4. dmos dice:

    Desde el día 23 entrando en la web a ver si habías vuelto…menos mal! Y encima te encuentras con el titular de «Fuma menos» y he pensado, a tomar por saco :D… Aunque leyéndolo detenidamente te has puesto como el tenazas en un estanco!. Me alegro de tu vuelta, de tu dialectica y de tus confesiones :D.
    Un abrazo!

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Sabe mejor! Jajajajjajaa… Me he fumado a Dios por las patas, pero, eso sí, a cambio he reducido el consumo de cigarrillos drásticamente. A ver si sigo esa curva y los elimino del todo y ya me quedo con el tabaco, tabaco. Gracias a ti! Un abrazo

    • Fuica dice:

      Hombre es cierto que somos mucosa de arriba a abajo, pero no es lo mismo tragarse el humo de los cigarrillos que fumar de boca un puro, si a eso le añadimos los aditivos, cartón y demás mierdas, no hay color… Aunque yo con uno o dos a la semana estoy servido, porque como tu bien dices saben mejor. Por cierto el otro día pille un vegafina pilotico y vaya sabores buenos, florales y dulces. Que otros tabacos llevan piloto cubano? Es que este es una limitada y no hay más…

      • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

        Pues yo tengo un par de ellos aquí y, además, lo tienes en Montecristo para el mercado americano, por si lo ves por ahí, Montecristo Pilotico que es el mismo tabaco, pero aparte TODOS los tabacos de Davidoff tiene Piloto Cubano, que es un tabaco que da un dulce floral muy rico y amargos muy elegantes, pero aparte de ellos, por ejemplo, uno en el que lo vi yo muy, pero muy evidente, es en El Vedado. Mucho piloto cubano. Uno de los tabacos más ricos, para mí. Un abrazo

  5. Fernando Criado dice:

    Bienvenido, Javier:
    Se te ha echado de menos estos días de agosto sin movimiento en Burkina.
    Es cierto lo de los puros y los cigarrillos. Yo soy ex fumador de cigarrillos desde hace casi 10 años y los puros es otro mundo. Si no se puede, no se puede y no pasa nada. Pero cuando se puede es una maravilla….
    Un abrazo!

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Gracias, Fernando. Precisamente a eso me refiero. Y más en tu caso. ¿Cuántos ex fumadores de cigarrillos no fuman puros porque les da miedo recaer? Pero no, no recaen en el cigarrillo porque es otro mundo. Y es curioso, como digo, porque el aporte de nicotina de los puros es MUCHO MUY superior. Entonces, ¿qué conclusión podemos sacar? Pues que, como todas las adicciones, el componente psicológico, no fisiológico, de la manía de fumar cigarrillos tiene mucho más peso que la nicotina. Porque lo que no vamos a negar es que fumar cigarrillos es adictivo, es verdad, pero esto no lo quieren decir porque ellos venden el sustituto: los parches y chicles de nicotina. GUerra comercial, y nada más, en la que la salud no es más que una excusa. Ojalá muchos llegaran a la misma conclusión que tú, que es la mejor: ser dueño de tu placer y no esclavo de tus costumbres. Un abrazo

  6. Jose dice:

    Después de leer los comentarios una fuerza interior me dice que exprese mis sensaciones, muy parecidas a todas las que he leído en vuestros comentarios.
    Exfumador de cigarrillos pero después de 20 años descubrí el mundo de puro , sobre todo el habano.
    Cuando lo disfruto debe de ser en condiciones especiales, a solas ….sin molestar ….por el humo por supuesto.
    Sin moverme ,maridando con alguna bebida ….el pacharán casero es espectacular, lo recomiendo…o sentado con amigos o disfrutando de un libro ….o viendo un partido de fútbol….si juega mi hijo me sirve de calmante…si es por la tele disfruto sin taquicardias….las sensaciones son años luz de un cigarrillo…..si no se cumplen no fumo….no pienso perder un momento de placer por un momento de adicción…..algo que se aprende con la edad …
    Voy descubriendo puros y cigarros nuevos con la misma ilusión que cuando compraba cromos de niño, y también los colecciono …..un retorno a otra adicción….jejejeje.
    Saludos

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Sí, señor. Ésa es la realidad. Los ex fumadores de cigarrillos tienen miedo de los puros porque creen que van a recaer en la adicción, pero no tiene nada que ver una cosa con la otra. Conozco muchos casos como el tuyo. El más cercano, mi amigo Eduardo Mateos. Es ex fumador de cigarrillos. Se animó a fumar un puro conmigo y ahora es dueño de su placer: se fuma un puro cuando quiere y se da la circunstancia. Y, si no, no fuma. Bienvenido al mundo de los puros! Un abrazo

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