Las 1001 entradas: ¡falso y lo sabes! - Burkina the revist

Las 1001 entradas: ¡falso y lo sabes!

Quizá hoy sí deba matizar alguna cosa o, al menos explicarla. En este rescate de lo que dije en el pasado que supone la larga celebración del VI aniversario de Burkina, camino de las 1001 entradas, me he encontrado con una que publiqué el 2 de mayo de 2016 y que se titula «¡Es falso y lo sabes!».

ES FALSO Y LO SABES

Tal vez me sentí ese día imbuido por el espíritu del 2 de mayo de 1808 y por eso la entrada empieza con un «Vamos a llevarnos bien, gilipollas«. Ahora que lo leo, tampoco es que lo retire, porque ese «gilipollas» no es tanto un insulto como una definición, pero sí que lo diría de otra manera. Os cuento brevemente de qué iba la vaina. Había un tipo muy cretino, abogado, que se dedicaba a presumir en redes sociales de los muchos envíos de «Habanos» que recibía directamente en su casa procedentes de Cuba. Siempre los publicaba con una frase algo cursi, algo parecida a: «Nuevos tesoritos recibidos» y enseñaba muchos y muy variados «Habanos», recibidos en mazos envueltos en celofán.

No eran estos… Pero estos de aquí abajo, son falsos. Increíble, ¿verdad? Luego te voy a dar las dos claves para distinguirlos sin lugar a duda. Son falsos, no lo dudes.

Había de todo en aquellas fotos, que no sólo de Cohiba vive el falsificador. El abogado abría sus «tesoritos» y esparcía en una mesa, como las tripas de un cadáver, medias ruedas de Montecristo, de Partagás, de Romeo y Julieta, Reservas, Grandes Reserva, Ediciones Limitadas… ¡De tó!

Disfrutaba el hombre presumiendo de sus «Habanos», le encantaba vaciar su humidor ante la atónita mirada de sus muchos admiradores, en una exhibición casi lujuriosa de cientos y cientos (y no exagero) de tabacos cubanos. Y lo mejor eran los comentarios de la gente que le seguía. Todos laudatorios: «¡Qué tío más grande, José Luis!». «¡Un portento!». «¡Queremos un hijo tuyo!», «¡Pijus Magnificus!».

Pero lo único que era auténtico y genuino en aquellas fotos era la vanidad del abogado, retroalimentada, por supuesto, por todos aquellos parabienes. Y no hay nada peor que una vanidad mal gestionada. Es como un globo y como decía siempre mi tío Carlos Urgoiti, «al final, viene el sordo y te jode la orquesta«.

ES FALSO Y LO SABES

El sordo (yo) llegó hasta aquel perfil de pura casualidad. Estuve cotilleando un poco el historial de fotos publicado y, en fin, me pareció que era evidente para todos, menos, quizá, para el tal abogado. No hacía falta ser experto para darse cuenta de que todos aquellos puros eran más falsos que la publicidad de un banco. Lo extraño es que no se diera cuenta él cuando enseñaba cosas como un mazo de Montecristo Sublimes Edición Limitada 2014.

El Sublime, precisamente, el tabaco que me lleva siempre a pensar en Rafa Martínez Simancas, porque me lo fumé con él… Es de 2008.

De ahí que gilipollas sea una definición, no un insulto.

TODAS LAS EDICIONES LIMITADAS DE HABANOS HASTA 2019

Con toda mi buena intención, le puse un mensaje discreto, por privado. Podía haber hecho escarnio público de sus fotos delante de sus admiradores o, incluso, podía haberle denunciado directamente porque, además, el abogado, en su infinita vanidad, publicaba los paquetes recibidos de Cuba y en ellos se leía perfectamente la dirección de su casa.

La vanidad siempre es descuidada.

Esos detalles, el de la dirección expuesta, y el de las ediciones ilimitadas y exclusivas para él, me llevaron a pensar que el pobre hombre estaba siendo víctima de una estafa. Por eso, por no hacer mucha sangre, le puse el mensaje por privado:

Son falsos – le dije. Le expuse mis razones y añadí un «te están engañando«.

¿En qué hora? Me llamó de todo menos bonito, en respuesta directa al privado y, después, también en público desde su perfil. A continuación, me baneó y fin de la historia. No he vuelto a saber nada de él (ni quiero). De verdad que pensé que estaba siendo víctima de un engaño, pero no era así: sus habanos eran todos falsos y él lo sabía.

DOS CLAVES PARA SABER SI UN HABANO ES FALSO

Es casualidad que justo haya tocado rescatar esta entrada de entre lo mucho escrito en el pasado, pero me viene muy bien porque, como ya debéis saber, los precios de Cohiba y Trinidad y de Montecristo Línea 1935 y de la Línea de Oro de Romeo y Julieta van a incrementarse entre un 150% y un 300% y de una sola vez… Con este movimiento de precio, Habanos pretende reforzar el segmento del lujo en el tabaco premium, capitaneado por su marca más prestigiosa y codiciada: Cohiba.

Lo cuento aquí:

HABANOS PARA RATO

En esa entrada, además, tienes algunos de los precios que pronto (muy pronto) van a entrar en vigor:

No hace falta ser un lince, ni leer los posos del café, para deducir que esta política de precios a quien más beneficia es a los falsificadores. Ya hay mucho habano falso en España, pero es fácil suponer que, a partir de ahora, habrá más Cohiba falso. En YouTube tienes un montón de vídeos explicando las diferencias entre el falso y el auténtico y te ofrecen muchas claves, seguramente ciertas (no se sabe), que te permiten distinguir a ciencia cierta un Cohiba Siglo VI falso de uno auténtico.

Es enriquecedor pero, en mi opinión, representan un esfuerzo un poco absurdo. Hay dos claves que son definitivas para distinguir un habano falso de uno auténtico. No hace falta ni comparar las anillas ni contar los cuadritos del ajedrezado de Cohiba:

CLAVE 1.- ¿Lo has comprado en un sitio oficial y autorizado? Estanco, Especialista en Habanos, Casa del Habano, Habanos Point o Duty free…

No, me lo han traído de… He ido a un piso de unos cubanos… El primo de un amigo… Los he comprado en la calle… ¡FALSO!

CLAVE 2.- Un Cohiba Siglo VI va a tener un precio en todo el mundo que va a estar en el entorno de los 80 euros por tabaco (y en algunos sitios, más). ¿Cuánto has pagado tú? ¿Menos? ¡FALSO!

Es falso y lo sabes. Lo sabes de sobra. Lo tienes tan claro como cuando le has comprado a un chino ambulante un reloj Patek Philippe por 20 euros.

Hoy no os voy a pegar la entrada aquí, que se hace muy largo. Si quieres leer lo que dije el 2 de mayo de 2016, tienes que hacer clic en este enlace.

ES FALSO Y LO SABES

Como he dicho, quizá no lo diría igual, pero sí diría lo mismo. Y una cosa más… Si tú eres de los que ve una caja de Robusto de Cohiba como la que te voy a enseñar y te crees de verdad que son auténticos, me vienes que ni pintado: te vendo un Ferrari Testarrosa que me ha traído un primo mío de Italia. 10.000 euros. Un chollo.

¡Venga! ¡Va! 9.000 euros, pero por ser tú.

2 comentarios de “Las 1001 entradas: ¡falso y lo sabes!

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