Todavía tengo ahí, en mi humidor Wacota, los puros de mi boda. Tienen 26 años. Parece que fue ayer, ¿verdad, cariño? Bueno, a ella seguramente se le haya hecho un poco más largo. Aguantarme a mí 26 años, más ocho de novios, tiene mérito. Ahora os lo cuento…

Antes, dos recuerdos. Primero, el 23 de junio, a las 18,45 horas, segundo «Encuentro The Dalmore-Burkina». Tercero, en realidad, que hicimos un ensayo. Plazas limitadas a 20 personas humanas. Precio: 70’00 euros. Vamos a fumar un Davidoff Yamasá Robusto, un tabaco fuerte y diferente a todo, con tres tragos de tres whiskies distintos The Dalmore. Tiene todo el sentido que sea Yamasá. Os explicaré el porqué a los que vengan. Pero además, atención, anunciaremos una despedida.
SI te quieres apuntar, aquí:
ENCUENTROS THE DALMORE – BURKINA
En mayo, con Davidoff Aniversario nº3, triunfamos por todo lo alto. Si algún asistente me quiere dejar un comentario laudatorio, que no se corte. ¡Críticas también acepto! Imposible no triunfar. El tabaco estaba muy bueno y lo maridamos con un King Alexander, un Cigar Malt y un Vintage 2007.



Todos muy buenos, pero el Vintage 2007… ¡Votos a favor! Impresionante. Un elixir, como decía aquel.
Así, el 23 de junio, a las 18,45 h, repetimos: «One stick, three shots, no doubts», una breve, somera, liviana, ligera charla, maridaje de tres whiskies de The Dalmore con Davidoff Yamasá Robusto y dos horas para resolver dudas, preguntas, leyendas y falsos mitos. Las dos veces anteriores, hemos tenido que llamar a los antidisturbios para despejar la sala.
A las 21,30 horas, cada mochuelo a su olivo. Espero que satisfechos.
CASA DE INDIAS
Segundo anuncio: el jueves 25 de junio, a las 22,00 horas, el invitado en Casa de Indias será… Javier Blanco Urgoiti. Sí, damas y caballeros. Yo no sé de qué voy a hablar, espero que de tabaco y estoicismo, inmanencia, asunción lógica de las circunstancias, filosofía para tiempos de crisis y por qué asistir al gimnasio a las seis de la mañana de lunes a viernes no tiene nada que ver el Pórtico ni con Zenón, Epicteto y Marco Aurelio.
El encuentro tendrá lugar vía zoom, cada uno en su casa, pero todos (los que quieran) fumando un Días de Gloria Robusto, cigarro que es, además, Burkina The Lot.
BURKINA THE LOT – SALVOCONDUCTOS – CIGARROS ESPECIALMENTE RECOMENDADOS


Los chistes malos habituales, buen tabaco, amistad y buen rollo. Eso lo prometo. Rollos cero. Es gratis y si te quieres apuntar, puedes hacerlo a través de la web de Casa de Indias:
Esto es un no parar, pero me siento muy honrado. Alguna cosa diré. Lo estoy pensando bien.
PUROS PARA UNA BODA
Decía que me casé en el año 2000 y sigo casado con la misma, y muchos años, porque sellamos la unión con un buen cigarro. Cuando el humo del tabaco emula al del sacrificio y se eleva hacia los cielos como el del cordero del holocausto, apuesto a que le es grato a Dios y eso, por lo menos, es una buena forma de arrancar.
Los puros de mi boda fueron unos Peñamil Oro Nº6, comprados en la Cava Barquillo de Madrid. Muy bien recomendados por José Carlos Rubio. Son tabacos que se hacían a mano, tripa larga, en Canarias, por una compañía que ya no existe que se llamaba CITA. Ya no se fabrican. El formato es ¡corona! 152 mm x 42. No estoy muy seguro de la ligada. En su día, intensidad suave-media, dulce, amaderado, un picantito amable, fruto seco, un café con leche. Un tabaco fácil y rico. Buen precio, ahora no lo recuerdo, pero era una marca de buena relación calidad/precio. Un triunfo total.
Os voy a explicar por qué.
La tradición de los puros de la boda, que normalmente los reparte el padrino, sigue vigente. Ya no tanto como antes. Hace veinte años no había boda sin puro. Ahora es menos, pero sí es verdad que los que quieren sellar su unión con el sagrado humo del tabaco, buscan mejor calidad. Ya no hay tanto mecanizado bien presentado como había antes.
Si estás a punto de dar el paso y estás pensando en regalar un cigarro, que es una buena forma de comenzar un matrimonio largo y feliz, te voy a dar unos consejos para que elijas bien los puros de tu boda.
CONSEJO NUMERO 1.- HAZ CASO AL ESTANQUERO
Vete a un estanco especializado. Por mucho que tú sepas de tabaco, por mucho que tú fumes, de puros para bodas el que más entiende es el estanquero. ¡Han hecho muchas bodas! Él te va a aconsejar buen tabaco, a buen precio, para quedar bien y no matar a nadie. En algunos casos, te pueden facilitar el servicio de anillas personalizadas (no todas las casas lo dan) y, además, te guardará los puros en buenas condiciones hasta el día antes de la boda.
Os va a pasar que algunos establecimientos de banquetes de bodas os pueden ofrecer tabaco, normalmente Cohiba, a buen precio para el banquete. Como yo soy confiado por naturaleza, y tengo fe en el ser humano, pienso que los ofrecen porque desconocen la cuantía millonaria de la multa que les pueden imponer si les pillan porque, si no, no sé por qué coño se arriesgan tanto por una miseria de margen extra.
Tú no te arriesgues: son puros falsos. No te digo que los denuncies, pero no los aceptes. Decía, con razón, mi amigo Jesús Llano que cuando en un salón de banquetes te ofrecen Cohibas falsos puedes con lógica pensar que todo lo demás es falso también: que la ternera es caballo, el champán es de las afueras de Champagne y las copas son de garrafón. Tú verás.

Para los puros: vete al estanquero bueno, que alguno queda, y déjate aconsejar. Si quieres que te recomiendo yo a alguno, dime por dónde te mueves y yo seguramente te pueda mandar a los dos o tres más cercanos que estén especializados y sepan de tabacos.
CONSEJO NUMERO 2.- EL MISMO PURO PARA TODOS
El centro de la boda son los novios, no el puro. No seáis descorteses: el mismo tabaco para todos. Se calcula que, más o menos, entre el 30% y el 40% de los asistentes lo van a aceptar y cada uno con su legítimo motivo. Algunos se lo fumarán a gusto; para más de uno será su primer cigarro; otros lo pasearán y harán un poco el tonto con él y lo acabarán abandonando en el cenicero y no faltará quien se lo quede de recuerdo. Pero a vosotros, a los novios, eso no os tiene que importar.
Alguna vez he visto que llegaba al estanco el novio con su padre, su suegro o un colega a comprar los puros y quieren comprar dos categorías de tabaco diferentes, como para hacer distinción entre los invitados. Para los que saben fumar, un tabaco más caro o de marca más conocida; para los que no tienen ni idea (¡y lo van a desperdiciar!), uno barato. Disculpadme si alguno en vuestra boda lo habéis hecho así, pero hacer categorías entre los invitados es feo. ¡El mismo puro para todos! No os preocupéis por los aficionados al tabaco: todos llevamos nuestro puro.
Pero, además, en una boda uno está a todo menos al puro. Estás de cachondeo, comiendo o cenando, de risa, luego sales a bailar con el puro en la boca, le quemas el vestido a tu cuñada en la conga… Una boda no es el sitio para fumarte un cigarro fetén, con un buen maridaje y alargando la sobremesa. Es un fiestón de cubata en el que lo último que sucede es que le pillas la bergamota al tabaco.
De todas formas, si tú eres aficionado al tabaco y a tu boda van los colegas con los que fumas los jueves… ¡El mismo puro para todos! Si quieres brindarle a alguien, por lo que sea, un tabaco especial, hazlo, pero primero dale el oficial y, después de repartirlos, discretamente y sin que se entere nadie, le das el otro.
CONSEJO NÚMERO 3.- MEJOR TUBO, PERO CELOFÁN NO ESTÁ MAL
Los puros de una boda no son sólo para fumar. Muchos se lo van a guardar de recuerdo, sobre todo si lleva anilla conmemorativa. Después lo guardan en un cajón y casi lo olvidan, pero no son pocos los invitados que van a coger el cigarro de recuerdo, no para fumárselo. Yo, por cortesía, siempre me fumo el puro que me dan y le hago el ritual completo sin importarme lo que sea. Si luego tengo oportunidad, o se alarga la fiesta, tengo el mío en mi tabaquera. Mi mujer en cambio se lo guarda en el bolso.
Porque el puro de la boda es para fumar, pero también es una buena manera para recordar.

Yo os recomiendo que le deis prioridad a los cigarros con tubo. Son un poco más caros, pero garantiza el transporte en buenas condiciones, que luego la gente se lo puede llevar en el bolso o en el bolsillo interior de la chaqueta y guardarlo en un cajón de recuerdo. Para eso, insisto, sirven también los puros de las bodas.
El celofán también da bien ese servicio. Quizá no tan bien como el tubo, pero si sirve para darle cierta protección. Cigarros desnudos yo no lo recomiendo, pero, como todo en esta entrada, al final depende de vosotros.
CONSEJO NÚMERO 4 – PRECIO MODERADO
Lo de «precio moderado» está, por supuesto, en relación directa con la amplitud de cada bolsillo. No es lo mismo para mí, que soy un poeta, un rapsoda, un personaje de la bohemia, que para un potentado dueño de su hacienda. Para muchos, el tabaco tiene ese componente de demostración de nivel, hay gente que para su boda quiere lo mejor, no le importa el precio, y yo no lo critico ni mucho menos. Estoy totalmente a favor.
Para esos casos, lo mejor son los llamados «Cigar Corner» o la buena gente de Puro Humo Spain, que vinieron al poscast que vieron las quincenas, Episodio 49…
Este servicio lo ofrecen varios estanqueros. Te montan una mesa en el banquete, con una oferta variada de cigarros, de toda clase y condición, al que quiere fumar le dan un buen consejo y hasta le hacen a los invitados el corte y el encendido.
Aquí tenéis a Martín en plena faena.

Lo del Cigar Corner es muy chulo, lo suelen poner muy bonito, muy aparente, también es otro precio, claro.

Si tú prefieres que sea tu suegro el que reparta los puros, busca algo rico, sin complicaciones, que se lo pueda fumar todo el mundo, incluso los que no fuman, y de precio moderado. Como he dicho antes, después, para los cuatro o cinco amigos que tú sabes que son fumadores habituales, discretamente les das algo un poco especial. Si no, no te compliques mucho. Recuerda que la inmensa mayoría de los asistentes a la boda NO son fumadores de puros.
Son todas ellas muy buenas personas, no lo dudo, pero les da igual uno que otro. No saben apreciarlo.
CONSEJO NÚMERO 5 – SABOR SÍ, FUERZA NO
Es un hecho: la boda es una innegable puerta de entrada al tabaco de calidad. Dicen que de una boda siempre sale otra, pero, además, son muchos los que descubren, mientras hacen la conga agarrados a la cintura de la novia, que hay otra forma, libre y adulta, de disfrutar del tabaco.
¡Y que no es adictivo! Que puedes fumar cuando te apetezca, disfrutar del sabor y ya no volver a fumar hasta la próxima boda… O bautizo… O funeral. En el mío, al que espero que no podáis asistir ninguno de vosotros, le he dicho a mi mujer (que sí estará, y muchos años más) que reparta puros.
Hay una tendencia, en mi opinión equivocada, a buscar cigarros suaves para las bodas. Entre los tabacos suaves hay dos variedades: los que no tienen ni fuerza ni sabor y los que son suaves, pero sutiles. Ninguno de los dos es apropiado para una boda. Estamos de acuerdo en que no hay que matar a nadie que no haya fumado nunca, pero el tabaco tiene que transmitir emoción evidente desde la primera calada, sobre todo para el no iniciado. Que entienda un poco por qué nos gusta tanto.
Un amigo muy querido, hace ya muchos años, me preguntó si me parecía adecuado santificar su boda con Montecristo nº2. «¡Tabacón!», le dije yo, «te lo voy a agradecer mucho, pero no es un puro para bodas». Ni por formato ni por fortaleza.
Su padre era fumador de Habanos y no podía dar menos… Pero si quieres un tabaco cubano para tu boda, como mi amigo: Romeo y Julieta Romeo nº1 en tubo.

Vitola de galera Cremas, 140 mm x 40. Tabaco para boda. Precio 11’60 euros. Intensidad media. Todo el que se lo fume va a quedar satisfecho. Y además es Romeo y Julieta, el tabaco del amor… ¿La boda de mi colega? Una pena. Un campo de cruces. Mucho Monte 2 clavado en el cenicero y, supongo, alguna que otra visita al baño…
CONSEJO NÚMERO 6 – MÁXIMO UN ROBUSTO
Para acabar con esta disertación sobre bodas, el formato que yo recomiendo como máximo es robusto, 127 mm x 50. No más. A partir de ahí, variaciones para cigarros de una hora, con no mucho calibre y no muy largos: corona gorda de 143 mm x 46; coronas de 152 mm x 42…
Ni calvo ni con dos pelucas. Ni petit corona, marevas, entreactos, que son demasiado pequeños, ni churchil, toro o dobles coronas, que son demasiado grandes. El puro sensato, medio, que no de miedo a nadie ni deje con ganas de más. Al fin y al cabo, todos los fumadores de puros vamos a la boda con nuestros tabacos. No lo dudes.
A partir de aquí, depende de tu presupuesto. Los tienes muy buenos a partir de los cinco o seis euros por tabaco y hasta donde puedas o quieras llegar. Lo más importante es que en el día de tu boda haya cigarros, que es lo que manda la tradición, y que no sean un problema para nadie.
Quede claro que el mejor de estos consejos es el primero: haz caso a tu estanquero. Y si tu estanquero te dice que Burkina The Revist, en ocasiones, dice chorradas como catedrales… ¡Haz caso a tu estanquero! Él es el que sabe.
Y si me aceptas un consejo personal: el amor está muy bien, es una buena base, pero no hay matrimonio que dure sin respeto mutuo. Generosidad, entrega, capacidad para perdonar y ser perdonado, comprensión y respeto. Sed felices que para eso hemos venido al mundo.
Y si lo sellas con un buen tabaco, mejor.
- Otra cosa: CAO Stokk
- Punch Princesas Edición Limitada 2025
- Burkina the Ñus – Episodio 75
- VZ Cigar Cans
- Mi humidor Wacota


Muy buen articulo!!! A mi me paso lo contrario!! Empeze a fumar al celebrar mi divorcio!! Jajajaja. Pero eso ya es otro tema!! Genial como siempre Javier
Jajajajajaja… La cuestión es tener algo que celebrar! Muchas gracias. UN abrazo
Buenos días,
Casualmente, yo tambien me casé en el 2000, 16 de septiembre y mi suegro dio un R&J n° 1, aconsejado por Alberto, del estanco Las Francesas. Y no voy a contar más porque vi algunas escenas dolorosas…..jeje.
Un.placer leerte.
Un abrazo
Un gran estanquero, gran profesional y buen amigo, Alberto García Ortega. Supongo que las escenas dolorosas serían los puros desperdiciados. Sí, duele un poco, pero es el daño colateral. Imagínate si en vez de Romeo number one es Montecristo number two! UN abrazo!
Muy buen artículo.
A mí no me aconsejaron demasiado bien, repartí cigarros «La fxxa» (por no dañar a nadie, le quito un par de letras).
Años después del evento me dio por abrir uno de los que guardaba, a ver qué había dentro; la capa casi transparente, más fina y tiesa que el escroto de un sapo atropellao, el capote con tiras de cartón para sujetarlo y dentro una picadura digna de la colilla requemada de un celtas sin filtro.
Un saludo Javier
Tiene buena pinta. ¿Algún herido? UN abrazo!
Con lo del escroto de sapo atropellao me has salvado la semana…
Joooojojojo
Vegafina 1998….una de mis recomendaciones para bodas,y das en el clavo…sabor/presentacion /precio…..saludos Javier
Y lo tienes en tubo. Por ahí iba yo. UN abrazo
Hubo un tiempo en que si en una boda no habia de postre tarta al whysky o contesa y un puro don julian numero 1 con envuelta de papel plateado no era boda
La de Don julián number one que me he fumado yo! Y bien bueno que está ese cigarro. Dentro de su categoría, de lo mejor. UN abrazo
Buenos recuerdos
Yo precisamente,mi padre era buen fumador, fumamos ese romeo y Julieta en tubo en nuestra boda, dos años antes que vosotros y por desgracia en aquella época ,todo que tenía, lo fumaba y no guardo ninguno,ahora me arrepiento.
Bonita entrada que me trae buenísimos recuerdos.
Que los disfrutes y te sepan igual que aquel día
Un abrazo
Muchas gracias, Vicente. Es un cigarro muy de boda ese Romeo nº1. Lo tiene todo para ser de celebración. Y es lo que tiene que son tabacos para fumar, pero también para guardar… Ahí van a seguir los míos, claro. UN abrazo
Un Perdomo Small Batch 2005 Maduro puse en la mía.
¡Gran artículo!
Muchas gracias. Buen tabaco! Un abrazo
¡¡¡Vivan los novios…que ponen puros en las bodas!!! Jajajaja
¡VIVA! Y viva Burkina!
Buenas Javier , una buena charla , perorata o como quieras llamarlo y me viene bien porque a primeros de julio se casa mi hijo y tendre que bajar a valencia a conseguir algo , nose VF fortaleza 2 robusto o gran corona , cao cameroon robusto , no lo se , algo que pueda contentar a todos todas y todes jejeje
Me alegro… Consejo nº1 el más importante. Y que sean muy felices, claro. Pásalo bien en la boda. UN abrazo