El lado oscuro: Fratello Navetta

Sabores oscuros. Supongo que habéis oído más de una vez la expresión. Yo la uso bastante cuando el cigarro me da tonos penetrantes, profundos y largos, algo así como la voz de Darth Vader. No me refiero al lado oscuro del sabor ni a que el cigarro me haya dicho «yo soy tu padre». Lo cierto es que es una forma muy metafórica y hermosa de referirse a esos aromas que ofrece un tabaco con fuerza, sobre todo al final, que son más densos, más untuosos, que se alejan de la dulzura, de lo floral, incluso de las maderas, hacia amargos cremosos como el del cacao y espesos como un buen café.

Hoy voy con otra novedad del confinamiento, y no tan novedad, porque tuvo la mala fortuna de alunizar en el estanco justo la semana en que se produjo el cierre. No es culpa de nadie más que del CoVid 19, pero ya los tenéis en el estanco: Fratello Navetta, de Omar de Frías.

Su creador, antiguo empleado de la NASA y que ha trabajado en infinidad de misiones espaciales, ha elaborado una liga con una intención ciertamente tabaquera y muy apropiada para películas de astronautas: la celebración de un éxito. Yo soy capaz de imaginar a Han Solo y Chewbaka fumándose un Fratello Navetta, con las patas puestas sobre los mandos del Halcón Milenario y una botella de whisky, celebrando la destrucción de la Estrella de la Muerte.

A Luke Skywalker, sin embargo, no. Lo veo más melindroso. Más de «Mamá, pélame los guisantitos».

EL LADO OSCURO

Fratello Navetta Discovery es generoso en sabores oscuros (de la fuerza) desde la primera calada que entra ya untuosa, llena de aromas a caballeriza, a fermentación (también llamado «panadería), cacaos potentes y hasta regalices. De verdad que si queréis saber cuándo un cigarro tiene sabores balsámicos, no exactamente mentolados, pero si (¡lo va a decir!) a juanola, en el Navetta tenéis una buena oportunidad.

Lleva una capa Ecuador rosado oscura, que se parece mucho a la de Darth Vader después de darse un baño de aceite, un capote dominicano y una tripa de tabaco de Jalapa y Estelí (Nicaragua) que le dan carácter, cierto dulzor que convierte esas notas de panadería en, más bien, pastelería, tostados y café expreso.

Ved qué capa más preciosa. Joder, ahora que lo veo, ¡hasta la ceniza es gris oscura!

La cata oficial dice que la fortaleza es media, pero yo, amigos, lo veo un cigarro de media alta con final fuerte, sabroso y lleno de esos sabores oscuros, espesos, a los que he hecho referencia. También tengo que decir que me los he fumado para almorzar, el primero, y paseando al perro a las ocho de la mañana, el otro, y eso también se nota.

Ya sabemos que la fortaleza y la forma de percibirla es, también, un tema personal.

FORTALEZA Y SABOR

CUATRO FORMATOS

Fratello Navetta ha salido al mercado en cuatro formatos, dedicados a los transbordadores espaciales de la NASA. De hecho, si os dais cuenta, el cigarro va vestido de astronauta. El Discovery, que es el que he fumado yo, es un robusto clásico 5×50 (127 mm x 50), a 9’90 euros;

el Endevour, es un toro (158 mm x 54), a un precio de 10’80 euros;

el Atlantis, que es una pirámide 158 mm x 52, figurado, por 11’40 euros;

y para los amantes del Apolo XI, del buen cohete, está el Fratello Navetta Entreprise, que es un 6×60, a 11’90 euros.

Y, como siempre os digo, y si es necesario vuelvo a dar la razón, estos precios son válidos hoy, 18 de mayo de 2020, en estanco, pero si vas a comprar estos cigarros a otros sitios o dentro de dos años, igual te encuentras con que los precios ya son otros.

En definitiva, buen tabaco, sabroso desde la primera calada, pero con fortaleza, sobre todo al final. Fumátelo despacio, prepara un trago fresco, que te va a ayudar y déjate seducir por el lado oscuro del tabaco.

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