VegaFina Gran Reserva 2020

Uno de los perjudicados por la política porculera del Ministerio de Hacienda ha sido este nuevo e interesante VegaFina Gran Reserva 2020, así que aunque ya lo hayáis visto por ahí, le voy a dar tratamiento de vibrante novedad… ¡NUEVO! No va a compensar el celo ineficaz, insolidario, desconsiderado e inútil de los funcionarios del Estado, pero creo que el cigarro bien lo merece.

Cuando os digo que, a menudo, pienso que es más fácil traer cigarros de contrabando y más rentable, no es una broma ni una suposición. Todas las normas inútiles, el fárrago del papeleo inservible y las medidas ineficaces que imponen los gobiernos y que mal ejecutan algunos funcionarios públicos, con un sentido del deber muy retorcido, no sólo suponen barreras para el comercio legal, legítimo y debidamente gravado de tabaco.

Además son ventajas para quienes se pasan las normas por el arco de triunfo.

Perdonad la pataleta, pero es lo que me sale decir.

VEGAFINA GRAN RESERVA 2018-20

Como no hay funcionario ineficaz que por bien no venga, lo que puedo decir es que, al menos, he podido probar el tabaco antes de escribir sobre él. Y ya os digo que es excelente.

No es el mismo cigarro que el Gran Reserva anterior de VegaFina, que también era muy bueno, pero la marca ha demostrado una enorme versatilidad en sus limitadas, debidamente ponderada en Burkina The Revist, presentando perfiles de sabor y fortaleza distintos.

No es del todo el caso.

VEGAFINA GRAN RESERVA 2019

Y tal y como yo recuerdo, porque un buen tabaco guarda una relación íntima con la memoria, aquello de «cuan presto se va el placer, como después de acordado da dolor, como a nuestro parecer cualquier tiempo pasado fue mejor» fueron versos que escribió Manrique pensando en su padre, bajo el influjo inspirador de un VegaFina Gran Reserva 20 Aniversario (el de 2018).

Soberbio tabaco del que todo lo que te puedo decir es que si, por pura suerte, entraras en un estanco y lo vieras, compra. Todo. (Y mándame uno). Yo dejé esto y la memoria, que arde aún, y no desotra parte en la ribera, como el amor después de la muerte:

Más de Quevedo que de Manrique, a mí recordarlo no me da dolor. Al contrario. Lo que sí me duele un poco es que ya no exista.

ASPIRAR A LA CONSISTENCIA

Dos tan buenos cigarros, el excepcional de 2018 y el muy bueno de 2019, son un mal precedente para cualquier tabaco. Quiero decir que crean una expectativa quizá demasiado alta y eso juega, a menudo, en contra de un cigarro que es excelente de por sí, sin necesidad de compararlo con nada, porque, lógicamente, sube el nivel de exigencia.

Y hay que ser exigentes. Sin duda. Mucho. Pero también, justos.

Lo digo porque los tres Gran Reserva de VegaFina son cigarros muy parecidos, pero no son iguales. No es tabaco de la mismas pacas (ojo con esto), ni se han construido con el mismo formato: el 2018, fue un 146 mm x 54; el 2019, fue un 146 mm x 52; y el de este año es un 156 mm x 50…

… y aunque el Grupo de Maestros de Tabacalera de García aspira a presentar una limitada anual sujeta a las leyes de la consistencia, no es un reto fácil.

Ni exigible. Ni necesario.

La consistencia de sabor en la producción regular guarda relación directa con la calidad de las limitadas. Quizá algún día os cuente por qué. Hoy no, que se me hace muy largo ya. Pero podéis estar seguros de que si una marca, como pasa con VegaFina, mantiene una buena consistencia en su producción regular, lo que es caro y difícil, sus limitadas serán también excelentes.

Con un añejamiento bien largo y bien costoso. En este caso cinco años. En paca. El resultado es excepcional, por todo, por sabor, por construcción, por quemada… Por todo. Lo que fueran los anteriores Gran Reserva, muy buenos también, no computa.

VEGAFINA GRAN RESERVA 2020

Así que lo tenéis ya en el estanco. Seguramente alguno de vosotros ya lo ha fumado. Es un 156 mm x 50, un formato un poco más largo, con un cepo un punto más estrecho, para tabacos añejados cinco años procedentes de Nicaragua y Dominicana.

Una capa colorada brillante, con tabacos de Nicaragua y República Dominicana, ofrece una fumada de fortaleza media, poco evolutiva, con sabores dulces y una acidez, especiada, muy rica y muy cremosa, que acomoda muy bien la boca, y da recuerdos a la pastelería, a anises, con toques de vainilla, madera… Muy rico.

Tirada limitada a 7.560 estuches de diez cigarros a un precio en plan VegaFina que, ya sabéis, como dicen en el pueblo de mi mujer cuando subastan las andas: «Más vale»: 7’80 euros.

LOLA Y NEOWISE

Perdonad, que ya no tiene nada que ver con la cata, pero voy a dedicar esta entrada a una conjunción estelar de factores planetarios, mientras aprovecho para dar la enhorabuena a un buen amigo que ha sido abuelo.

Llegué a Segovia (primer vector) a pasar el fin de semana y mi mujer, que es segoviana y, por tanto, me ha tocado la lotería, me dijo que por qué no nos subíamos al cerro del Castillo a ver el cometa Neowise (segundo vector), que es claramente visible.

¡Planazo! Y yo con un VegaFina Gran Reserva en la bolsa (tercer vector).

Mirad qué sitio:

Había allí una pareja haciendo fotos a la Vía Láctea. Como observatorio de estrellas, el cerro del Castillo es un espectáculo. Yo le dediqué un rato al aparato este, pero la verdad que no fui capaz de ajustarlo ni de ver nada a través de él. Tampoco era necesario (aunque el postureo de la foto queda muy guay):

El Neowise apareció y no hizo falta telescopio. Se veía claramente. La fotógrafa, incluso, le hizo esta foto:

Es el visor de su cámara.

Y, ese mismo momento, mientras yo sentía el vértigo de mirar a las estrellas, maravillado con el cometa Neowise y su estela; mientras disfrutaba del frescor de la noche segoviana, sobre una atalaya tardorromana privilegiada; mientras fumaba un VegaFina Gran Reserva 2020… En ese mismo momento, digo, nació Lola.

Marcada por el signo de un cometa.

Y es bonito pensar cómo, al final, todo confluye. Más en un año como este, tan terrible, esa pequeña gran noticia, que su abuelo, mi amigo (sí, tengo amigos que son ya abuelos, pero bien jóvenes), me contó de madrugada, con foto de la criatura, que tiene cara de que va a ser una segoviana de pro… Y del Atleti.

¡Enhorabuena!

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