Cohiba, unas ideas - Burkina the revist- David Cagigas

Cohiba, unas ideas

Demasiado Cohiba he fumado últimamente” es la frase recurrente que me ha llevado a escribir esta entrada, si acaso realmente fuese un problema fumar demasiado Cohiba. Más allá de este hecho, se me han entremezclado varias ideas que he tenido rondándome también por el hecho de trabajar en Pasión Habanos y escuchar comentarios de socios y clientes a la hora de comprar, o de rechazar, esta marca.

Antes de empezar, he de decir que a la conclusión a la que he llegado ha sido la enorme consistencia en cata que he encontrado en todos los cigarros que he fumado. Desde el Cohiba Siglo II y Siglo III que compré en febrero de 2021, pasando por el siglo VI que me obsequió mi camello, Pedro Merino, que tenía añejando a saber desde qué año (seguro que en los comentarios lo indica) y que lo trajo un día de navidad del 2019. No pudimos fumarlo juntos porque ese día en el Club había mucha gente y acabé fumándolo en Porto con un Vintage de Kopke, en febrero del 2020, justo antes de que el bicho se extendiese. O incluso con los Cohiba de la línea Maduro 5, el Secretos y el Mágicos, que, aunque no recuerdo su año, los situaría entre dos o tres anteriores al actual.

TRES HABANOS CON PORTO

COHIBA ES MÁS QUE MARKETING

Y no sólo por las notas, muy parecidas, de panadería, regaliz, café, cacao, moka, un toque de cuero, miel, almendras que llevan a un final de mazapán característico. Es que además la boca es muy estable, su fortaleza, acidez y sabrosos en la media, una tanicidad marcada pero no excesiva que, junto a su cremosidad, genera esa textura de cera de abeja y su dulzor, extremadamente intenso en la línea maduro 5 y más equilibrado en la línea Siglo. En general la impresión que tengo de estos cigarros es que me han resultado magníficos y disfrutables hasta el extremo de quemarme los dedos. Entonces ¿Cuál es su problema? Principalmente son dos tipos de comentarios los escuchados:

“Uf, Cohiba es muy caro”. Resulta obvio su precio. No es un cigarro para todos los días, al menos no para una parte importante de consumidores entre los que me incluyo, por supuesto pero esto también se explica desde la óptica de ser el buque insignia de Habanos, lo que me lleva al siguiente punto.

“Es que esta marca es todo marketing” y con ésta, discúlpenme, pero es que me descojono. ¡Señores! ¡Es que hoy en día lo que no es marketing es un bien básico! El marketing se aplica a todo y de tal forma que se llega a intercambiar el nombre de la marca por el producto. Hasta a los bienes básicos se les está metiendo marketing, joder ¡Que ya nos venden manzanas de una región específica por la tele! ¿Por qué iba a escapar el tabaco de este fenómeno? Sencillamente no puede y Habanos, que para mí ya es la marca y no H. Upmann, Romeo y Julieta, Montecristo, Partagás o Cohiba… Son más estilos basados en la fortaleza que marcas propiamente dichas, podría estudiarse como caso de marketing aplicado.

STRETCH

No se preocupen que no voy a desarrollar un SWOT (del inglés strength, weakness, opportunities and threats) pero el caso de Cohiba es claro. En marketing se denomina ladder (escalera) a la escalada de productos que se categorizan habitualmente por su precio, de tal manera tendríamos tres rangos,  accesible, stretch (esfuerzo en este caso) y aspirational. Cohiba andaría por el stretch porque requiere esfuerzo comprarlo y suele ser para ocasiones especiales. Además se entiende que es una luxury brand, y todo esto lo enlazaríamos con el primer punto, que es caro.

El aspirational, entiendo yo, se reservaría actualmente para los Reservas y Grandes Reserva que está lanzando de unos años hasta ahora. En ellos los precios pueden llegar a alcanzar cifras que los situaría en este rango aspiracional. El Cohiba Robusto Reserva, por ejemplo, que en Pasión Habanos rondaba los 90 euros la unidad.

PUNTO DE VISTA SENSORIAL

Como conclusión, y perdonen los términos ingleses pero es que el marketing es muy anglosajón y la terminología es difícil de traducir al español, diré que a mí toda la gama de Cohiba me parece excepcional desde el minuto uno. Lo he disfrutado muchísimo. Me han encantado sus notas, la boca es deliciosa y ha mantenido mi atención en el cigarro durante gran parte de la fumada. Entiendo la libertad de todo el mundo a tener su propia percepción de un cigarro, pero creo que a veces es por falta de información.

Todo prejuicio inicial puede llevar a  estropear una fumada pero esto, como digo, ya es algo personal y muy de cada uno y es algo en lo que no voy a entrar. Desde un punto de vista estrictamente sensorial, Cohiba a día de hoy tiene una gama de cigarros magníficos se mire por donde se mire.

Y, ojo, en esto de los prejuicios, cambien Cohiba por cualquier otro cigarro premium, de cualquier otra procedencia y el resultado de esta entrada, salvo, por supuesto, las notas de cata, permanecería inalterable.

COHIBA EN PASIÓN HABANOS

7 comentarios de “Cohiba, unas ideas

  1. Pedro dice:

    El siglo VI era de Dic 2007, código de fábrica TEB. Un placer poder compartir cigarros contigo, David, leerte está bien pero oírte en directo es otra historia. A ver si te dejan salir de Santoña y nos vemos pronto.

  2. JOSE E. AGUIRRE dice:

    NO ME EXTRAÑA, CON LOS TRES ES UN PLACER INDESCIFRABLE FUMAR CASI CUALQUER TABACO Y COHIBA MÁS. ¿PARA CUANDO UNA «FUMADA»?

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