A ver si llega la primavera

Parece contradictorio pero ahora que, en teoría, debería tener mucho tiempo para escribir, no encuentro el momento y, cuando lo encuentro, tengo que usarlo para entregar trabajos pendientes. Ahora más que nunca, he de facturar, por eso ha bajado la actividad del blog. A ver si esta semana llega la primavera y su calorcito y, al menos, nos proporciona un poco de alivio a todos.

«La primavera llega», Spring is coming, es el lema de la segunda temporada de Burkina The Revist. Hoy, más que nunca, es mi deseo más ferviente: que la primavera llegue.

Además, no hay actividad (exterior), no hay lanzamientos, no voy los viernes al Paso de Avutardas, no viajo, no visito estancos… No tengo mucho que contar, ni quiero recomendar cigarros ahora que nadie va a ir a comprarlos para probarlos y, encima, tampoco estoy fumando mucho. No tengo tiempo ni ganas. Para mí, fumar un cigarro por placer (no por trabajo) no es una actividad en sí misma, sino un colofón, la cumbre de un momento grato, la mejor compañía para compartir un rato con un amigo o para dar un paseo a Woody Chubaka por el monte, la guinda de una celebración… En esas ocasiones, un buen tabaco se me hace irrenunciable e imprescindible Pero, salir a la terraza de mi casa a… ¿fumar por fumar?

Para eso tengo los Luckies. Hasta que la primavera llegue.

CUANDO DEJÉ LOS LUCKIES

Ésta es mi fórmula. La tuya seguramente sea diferente y es tan válida como la mía. Cuando dejé los cigarrillos, de 2002 a 2004 (volví por activismo, ante el anuncio de la aprobación de la Ley Antitabaco), me pasaba el día organizando comidas y cenas con amigotes para crear el momento propicio para fumarme un puro, pero fumar por fumar…

Si empezara el calor, quizá podría salirme a la terraza de mi casa a echarme un tabaco y pegar un trago, con mi mujer, y darnos un rato de charla y tranquilidad (que no tenemos). He participado ya en dos encuentros virtuales, con Fred Vandermarliere, de Oliva, y con Sam Reuter y Klaas Kelner, de Davidoff, y la verdad, son un remedo de ocasión. Es lo que hay, no me quejo, pero las catas virtuales son a las fumadas con amigos lo que las muñecas hinchables a las mujeres. Si se necesita un alivio… Pero yo no lo necesito.

Y encima hace frío y yo, para pasar penurias, prefiero no fumar. Esta noche y mañana anuncian nieve en Madrid… Yo me comprometo a organizar un encuentro-muñeca hinchable en Zoom en cuanto haga un poco más de calor, pero ahora no porque yo fumo para disfrutar, no para sufrir.

Os avisaré y el que quiera unirse a fumar conmigo, será bienvenido.

VIENEN CAMBIOS

No hace falta tener una bola de cristal, ni ser un fino analista, para suponer que muchas cosas van a cambiar. Es curioso, y un poco siniestro, que cuando VegaFina lanzó el Año de la Rata, en la nota de prensa que me mandaron se decía lo siguiente:

«Curiosa y con una rica imaginación, la rata es considerada como un animal protector y captador de prosperidad material. Su año marca el comienzo de un nuevo ciclo astral chino, el inicio de una década, algo considerado como un presagio positivo, fuente de renovadas energías y cambios radicales«.

Nunca me he creído la palabrería futil e inconcreta de los horóscopos. Creo que tienen mucho de profecía autocumplidora, como las de Nostradamus, que sólo se entienden cuando ya se han cumplido los vaticinios.

Esto fue en diciembre, ojo. He vuelto a ello porque se me quedó grabado que 2020, Año de la Rata, iba a ser un año de «cambios radicales» y no porque temiera que nos fuera a llegar una desgracia como la que nos atenaza estos días (claro que no), sino porque yo tenía planeado que 2020 fuera, para mí, un año de cambio. No le di importancia, pero, claro, me llamó la atención.

Por cierto, que en 2008 cayó Lehman Brothers… En 1996, Felipe González… Y en 1984, Arconada

En el 72 nací yo. La rata. Yo, que soy el motor del cambio. De MI cambio, claro.

BURKINA THE REVIST

Hace ya más de un año que Burkina J’Adore, el complicadísimo nombre de mi blog, pasó a Burkina [J’Adore] The Revist. Lo he explicado muchas veces ya, pero si quieres saber el motivo de tan rebuscado y absurdo nombre, en el siguiente link se cuenta (por escrito y con un largo y tedioso vídeo).

JUST ABOUT BURKINA

El verdadero motivo, siempre lo digo, es que yo nunca, jamás pensé que alguien iba a sentir ni el más mínimo interés por lo que yo tengo que decir sobre el tabaco. Así que empecé a escribir un blog, en 2016, con un nombre estrafalario, que requiere explicación, para machacar a amigos y familiares y que mi madre pudiera decirme lo mucho que me quiere en los comentarios y que mi tía Carmen, que también me quiere mucho, me escribiera de vez en cuando un «Muy bien, Javierito«.

Burkina por mi amigo Juan Diego, el De Castro del temazo de los vídeos, y J’Adore por el contraste de una expresión francesa, relacionada con el mundo del lujo y del placer, de lo sensorial, con el nombre de un país del Tercer Mundo.

En mi lógica extraña y enrevesada era perfecto: Burkina – J’Adore.

No os voy a adelantar mucho. En estos días, esta rata, en su año chino, va a hacer cambios y el presagio, por supuesto, es positivo. La primavera llega. Ánimo a todos.

5 comentarios de “A ver si llega la primavera

  1. Xavi dice:

    Jajaja, naciste el mismo año en el que a mí me operaron de la fimosis.
    Ánimo, seguro que pronto saldremos a fumar puros aunque sea en el balcón.
    Un abrazo y a cuidarse.

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      JAJjajajajajjaajaja…. Ya te veo. 1960 eres rata tamnbién y si 1972 fue año de la rata y de cambios radicales, creo que la profecía autocumplidora se da también en tu ex prepucio. Yo, en cuanto pase el frío, que hoy va a nevar en mi pueblo, estoy en el balcón disfrutando. Mientras tanto, para sufrir no es. UN abrazo

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