Tirar o no tirar... - Burkina the revist

Tirar o no tirar…

He abierto un debate en Instagram que creo que es interesante: tirar o no tirar un tabaco del día anterior. Es un asunto muy de Burkina The Revist, además, en el sentido de que uno de los objetivos fundacionales de esta web, «Libertad para el tabaco», era precisamente haceros dudar un poco del canon del fumador. De lo que se puede y lo que no se puede hacer, partiendo de un principio: se puede hacer TODO. Nada es pecado. El único pecado que se puede cometer con un tabaco es no disfrutarlo y hay tantas formas de disfrutar el tabaco como fumadores.

El canon está muy bien porque está pensado para optimizar el disfrute y es bueno conocerlo. Pero si se convierte en una obligación, si hay que cumplir las normas para parecer un experto fumador, a costa precisamente del muy personal placer de cada uno, entonces es una faja de la que es mejor deshacerse.

A partir de aquí, qué dice el canon y por qué: que un tabaco que se ha dejado en el cenicero el día anterior NO SE DEBE FUMAR. ¿Por qué? Porque sabe a cenicero. Se ha enfriado, los componentes no tan deseables del humo, como la nicotina, se han asentado en el propio tabaco, lo han impregnado y te van a salir con más fuerza en la fumada. Entonces se desequilibra, le sube la pegada a costa del sabor, desaparecen muchos de los matices, se afila el humo y puede llegar a ser hasta peligroso.

Todo esto es verdad. Por eso, mi consejo, en este caso, es que hagáis caso al canon: un cigarro abandonado en el cenicero del día anterior NO SE DEBE FUMAR.

Pero…

SI TE GUSTA BESAR CENICEROS…

Costumbres de fumador, cada uno con las suyas. Estuve en una ocasión, no hace tanto tiempo, en el taller de cuchillería de José Expósito, maestro navajero artesano de Albacete y gran fumador de Habanos (sólo de Habanos). Ya he contado alguna vez cómo lo conocí y no lo voy a repetir, aunque sí agradeceré, una vez más, la increíble navaja que me regaló… Una de las virtudes que adornan a los fumadores de tabacos premium es la generosidad (si esto no está en el canon, debería) y Expósito, ya lo he dicho, es un gran fumador de Habanos.

Me llamó poderosamente la atención que Expósito tenía un tabaco a medio fumar en cada uno de los puestos de su taller. Se lo pregunté, no os creáis que me quedé con la duda y, efectivamente, era lo que yo sospechaba: cuando se ponía a trabajar en ese puesto, encendía el tabaco y lo fumaba. Después, cuando cambiaba de tarea, y de puesto, tenía otro tabaco a medias…

¿Le vas a decir tú a José Expósito que eso no se hace? ¿Que es mal fumador? Yo, desde luego, no. A él le gusta así y va a misa, aunque sea una transgresión doble del canon. No sólo reenciende tabacos apagados hace horas, sino que, además, fuma mientras trabaja. Decía Zino Davidoff, el principal creador del canon que, «debido a la noble condición del tabaco, no se fuma mientras se trabaja«.

Salvo que, como es mi caso, fumar sea tu trabajo. Y que los tiempos han cambiado mucho desde que escribió aquello Don Zino. Personalmente, lo de Expósito a mí no me gusta, porque seguramente todos sus tabacos tenían sabor a cenicero, pero… Hay a quien le gusta chupar ceniceros.

Respeto.

DAVIDOFF DISCOVERY EL 2022

Ayer mismo, por la tarde, hicimos un glorioso directo por instagram mi compañero Alfonso Valle y yo fumando la última edición limitada de Davidoff, el Discovery. Este pepinazo:

Una preciosidad de tabaco, limitado y escaso, muy rico, muy complejo y con bastante intensidad. Os hablé de él con todo detalle aquí:

DAVIDOFF DISCOVERY EL 2022 – TASTE THE ELEMENTS

La historia de este directo se resumen en una palabra: CALOR. Lo planeamos para el viernes a las 20,30 horas pensando en que, quizá, a esas horas, ya se podría respirar. De hecho, yo me vine al pueblo, a la panera de la casa de mis suegros donde, normalmente, gracias a sus gruesos muros de piedra, aunque haga mucho calor fuera, la temperatura está más o menos controlada.

A esto hay que sumarle el formato del propio tabaco: un 150 mm x 58, gran toro… Toro grande y gordo… Más que mú hace MUU… Y como yo soy el plasta de la fumada lenta, que ando siempre con la monserga de que hay que fumar despacio y conscientemente, pues os podéis imaginar: a la hora y diez minutos de fumada yo acababa de pasar la mitad del puro. ¡Me quedaba la otra mitad! Y eran las diez menos diez…

Y, en ese momento, cuando la temperatura es soportable y el tabaco está en los mejor, porque el segundo tercio del Discovery, para mi gusto, es el mejor del tabaco… En ese preciso instante, mi mujer me llama a cenar.

Y yo obedezco, claro.

UN GINTONIC Y A CORRER

No es una cuestión de tiempo, sino de temperatura. En el momento en que mi mujer sacó la campana para llamarme al refectorio, me quedaba la mitad del tabaco, así que yo me hago la siguiente componenda: ceno rápido, me voy a la plaza, me pido un gintónic y me acabo el tabaco. El cigarro se iba a apagar, eso era seguro, porque el tabaco es como el amor: hay que prestarle atención porque, si no, se apaga.

Pero, en media hora, tres cuartos, todavía no está frío del todo, como un cadáver. Ha perdido pero los malos sabores de los que he hablado al principio aún no están asentados del todo. Estás a tiempo de salvar el tabaco: lo liberas bien de la ceniza, cortas la parte quemada del pie y soplas… Os lo prometo… ¡SOPLA por la cabeza! Que circule bien el aire por el interior del cañón y hacia afuera. Puede que las primeras caladas ya estén un poco tocadas por el cenicero, pero el resto lo salvas.

No es lo mismo que fumártelo del tirón, desde luego que no, pero es un apaño.

Y estaréis de acuerdo conmigo en que es una lástima dejar un tabaco así a medias. No están los tiempos para desperdiciar una fumada tan rica, así que un gintónic fresco y a correr, que pasen las primeras caladas un poco acres y al cigarro aún le saco otro buen rato de sabor y buena compañía.

Sin embargo, tampoco pudo ser. Mi plan B se fue al traste. Ni tardamos poco en cenar, ni salimos a la plaza, ni hubo gintónic y el tabaco se quedó ahí, en la panera, bien dispuesto a darlo todo por la noche, pero sin compañero de correrías.

EL PECADO

Esta mañana, después de pasear al perro por el monte y almorzar, he entrado en la panera con mi café en la mano, que es mi lugar de trabajo aquí y me he encontrado el tabaco así:

Estaba fumado hasta un poco más de la mitad… Tirar o no tirar, ésa es la cuestión. Porque el cigarro, después de tantas horas, sí que estaba ya frío. Frío y riguroso, como la misma muerte. Quizá debería haberlo tirado y ya está, pero, por otro lado, me daba pena desperdiciar así medio cigarro tan bueno.

Así que he pecado contra el canon. Lo he liberado de ceniza, he cortado lo quemado y he soplado, aunque sin mucho empeño ni mucha esperanza de que el cigarro diera las glorias de antaño. De hecho, no ha sido así.

Pero me lo he fumado. Y he confesado abiertamente mi pecado en Instagram, donde he abierto el debate, que sigue caliente ahora mismo y al que te invito a participar, ya sea en mi perfil o en los comentarios de esta entrada:

Tirar o no tirar, ésa es la cuestión. Como esperaba, el cigarro estaba ya subido de fuerza, desequilibrado, y daba algún aroma no tan rico, pero, oye, me ha dado un rato no malo del todo y, como se suele decir, en peores garitas he hecho guardia… Y del tirón, no del día anterior.

Venga, qué opinas tú. ¿Te has fumado alguna vez un cigarro frío del día anterior? ¿Lo haces habitualmente? ¿Es por pena, por ahorro o por vicio? Lo importante de todo esto, al final, es que el canon, con razón, dice que no se debe hacer, pero el canon no puede decidir por ti ni condicionar tu fumada por encima de tus muy personales e indiscutibles gustos.

Y que no hay mayor experto en tabaco que aquel que sabe cómo le gusta. Tirar o no tirar, tú qué opinas…

14 comentarios de “Tirar o no tirar…

  1. Nacho dice:

    Pues como el arroz.alguno me he comido al día siguiente.Tenia que haberme denunciado a mi mismo.
    Yo creo que se está fusilando poco….

  2. Luis Mi (el Dios Nox) Valladolid dice:

    En mi caso, no, no puedo, si empiezo un tabaco, me planteo si podré terminar, y soy de fumada, pausada, al extremo, cansina ……pero si se diera el caso y cálculo mal, pues me he dejado la bola de cristal, ahí queda, y al día siguiente, a la basura, para ello, ya hice diversas pruebas y no, es tal la acumulación de nicotina que no merezco un rato, para mí desagradable, y con rabia y respeto, al cubo.

  3. Robert Aguila C. dice:

    He probado hacerlo con puros caros que dejo a medias , siempre con el mismo resultado , me saben a rayos ! , ese Bolívar , un SD4 y algunos buenos centroamericanos ; aun teniendo tabaco de excelente calidad en sus tripas … se han ido a la basura ! , : (

  4. Alfonso dice:

    La vida es demasiado corta para fumar malos tabacos. Ya no es por tirar un puro a medias, si no porque ese rato que pueda tener para fumar quiero que sea de la mejor calidad posible.

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Estoy de acuerdo, pero, bueno, para echar un rato con el que no contabas… Lo ves ahí, a medio fumar, era un gran tabaco… No has tenido la tentación? Un día que, por la razón que sea, te ha dado rabia y lo has tenido que dejar a medias. Cómo sois los ricos! Un abrazo

  5. David dice:

    Acabarse el cigarro del día anterior es de esos pecadillos que nos humanizan. Como calentar la pizza que sobró la noche anterior, no esperas que esté al 100%, sólo que te llene algo el estómago.

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